La Perricholi, t. 1

190 M Á R I A J . A L V A R A D O R 1 V E R A LOCUTOR: El alma apasion_ada de la actriz, está ahora suspen• dida en éxtasis de fervoroso misticismo. (MURMULLO DE LA GENTE. - RUIDO DE LA CABBOIAJ. MIQUITA.-Bendito, bendito, bendito sea Dios, los ángeles cantan y alaban a Dios. CORO. MIQUITA.-Vamos, Manuelitt>. MANUELITO.-Sí, mamita, estoy cansado. MELCHOR.-(Abre la portezuela). <PARA. LA CARROZA>. PADRE.-Dios os pague, señora, vuestra cristiana acción de cederme la carroza. Y ·al niño también: Dios lo bendiga. ;MIQUITA.-Gracias, padre. (PASOS DEL PADRE). MELCHOR.-¿ Subís, señora dofla Micaela? MICAELA (Angustiada, llorosa).-¡ Dios mío!¿ Có- mo yo indigna pecadora voy a usar la carroza en que ha estado el Santísimo?... ¡No... no puede ser!... No subas, hijito. · · MELCHOR.-¿Qué mandáis, señora? ¿No subís? MICAELA.-No, ,,Melchor. Vuelvo a la Iglesia. Ven, Manuelito. . MANUELITO.-¿ Dónde vamos, mamita? MIQUITA.-Donde el padre. MANUELITO.-¿ Para qué, mamita, · queréis ha- blar al padre? ¿No vamos a pasear al centro y a Palacio? UNA VOZ.-¿ Qué deseáis, señora? MICAELA.-Hablar con el padre que llevó el Viá- tico.

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