La Perricholi, t. 1

i. A .... ..... ~' ... . " .. PEllltié'.H'.Oi.í . chas humillaciones y cóleras contenidas, que han cubier- to de sombras mi alegría. . · VIRREY (Apasionado).-¡ Mi ñusta adorada! No me digas señor, pues creeré que me guardas rencor... Llámame Manuel. .. ¡Sé la misma de siempre! MICAELA.-Sí, Manu.el, s_oy la misma de siempre; pero con una amarga expenenc1a. VIRREY.-Volverán los días felices: yo te lo juro. , - · MICAELA.-Te creo, Manuel. · VIRREY.-Así... así... Buena con su viejo que la adora. '. :-i:~ / <BESOS). • * • LOCUTOR: El marqués ve cercano el día de la caída .de Micaela. MARQUES.-¡ Albricias, albricias: mi maraña ha dado el mayor éxito! MARQUESA.-¡ Hablad! MARQUES.-Y vos que decíais que el conde me es- tafaba pulidamente, ¿qué diréis ahora? . · · MARQUESA.-Pero, explicaos: nada sé. MARQUES.-¡ El conde, ~ vuestro hermano, al fin nos dará el triunfo!. .. Ved... leed este billete. MARQUESA.-Dadme... dadme... ¿qué le dice? MARQUES.~Os ufanabáis de vuestras cartas, di- ciendo que eran semillas, que aunque tarde darían fru- to... Hace diez años que las sembrasteis, y hasta hoy per• manecen secas. MARQUESA.-Pero, dadme el papel. MARQUES.-Mi intriga dió fruto bien presto, y tendréis que quedar reconocida a vuestro hermano, que os proporciona el placer de los dioses. . MARQUESA.-Y qué aborreceros a vos que me te- .néis en el suplicio de Tántalo... ¡Dadme el billete!

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