Ciudad del sol

- 100 - Preferían las altas cumbres y transformaban los cerros inmensos o las colinas modestas en material ar- quitectónico, obteniendo un conjunto armónico, gran- dios10 y soberano, semejante, en la marcada intensidad, al que los griegos supieren imprimir a Eu plástica y al que el dios mc.derno del mármol, Rodin, ha dado a su remarcable estatuaria. Fueron los primitivos peruanos los arquitectos de la solidez, transformaban, estrujaban, taladraban la n1asa inerte y 1e imprimían el aliento de la mano del ho:rnbre; la piedra bruta, las cortezas encallecidaE, las rocas inclementes, las convertían en ~scaleras, en pór- tjcos, en ventanales, en andenes f,loridos, y hasta en di- vinidades a las piedras gigantezcas, por ese aspecto de terciopelo ~omb rí 1 0 que les daban; por el enigma que esconden; p.or el secreto de la vida . perdurable que poseen; ta l vez por el inmutable amor con que besan el .suelo donde se posaron las plantas de los que se ausentaron para no volver; tal vez por la magestad hierática 'Con que se levantan; tal vez porque son in- flexibles; tal vez porque nos amenazan con ei derru-m- be aplastante que abre anticipadas sepulturas.

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