Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 79 y aunque tuvo experiencias contrarias no la echava de sí, pero el demonio acudía en sus sujestiones a despacharla más quando le salía mentiroso persuadiéndola se ahorcase o echasse en un rio caudaloso que bañava aquel sitio y fue harta ventura el no hazerlo conservándola Dios con vida hasta que oyendo a los padres vino a conocer los embustes del demonio y se confessó con mucho dolor y detestando con grandes veras la amistad antigua. [p.42]Bolvamos de las missiones a la ciudad y rematemos este párrafo con dos o tres casos singulares que susedieron en ella y que se refieren en las letras del año de 1617 para que se vea quanto estima el señor las obras de misericordia, se refiere allí de una muger española que frequentava con gran devoción los sacramentos y saviendo que estava otra enferma y no tenía quien le acudiese fue a su cassa y se le ofreció con gran voluntad asistirla y servirla hasta que sanase o muriese, duró la enfermedad buenos días y en todos acudió a la enferma como se lo avia prometido hasta que murió, amortajola y cuidó de su entierro y después buscó hasta veinte pesos con que le hiço decir veinte missas. Hecho esto, acontesió que estando después algunos días encomendándose a Dios en su aposento vio passar delante de si un bulto blanco que en llegando donde estava le hiço tres humillaciones, temió la devota muger y entonses la que le aparezia le dixo no temiere que le venía a agradecer la buena obra que le avia hecho que ella era fulana a quien avia acudido y que solo le pedía le hisiese decir de nuevo otras veinte misas, en diciendo esto desapareció y la piadosa amiga buscó la limosna para ellas y se le dixeron luego. Bolvió segunda vez agradeserlo este segundo beneficio y fue de noche la aparición estando durmiendo la bienechora a quien asio de las manos la difunta y dixo que la frialdad dellas la hizo despertar al punto y entonses le dixo se iba a goçar de Dios, quedando con no pequeño gozo ella de ver tan bien lograda su chraridad, y si reparase alguno en el frio de las manos se podría decir que como avia ya salido de las penas del purgatorio que de ordinario son de fuego estava ya en el refrigerio según lo que dice David: [ilegible] per ignem et aquam etc., por agua de tribulación y enfermedad en esta vida y fuego de purgatorio en la otra llegue el refrigerio y mostrole en lo refresco de las manos. Si en este casso se vieron mercedes que galardonaron una misericordia, en el siguiente que refieren se verán castigos de una crueldad aunque paleada con un falço zelo vivían dos indias hermanas en un chácara y una dellas tuvo una flaqueza de que resultó quedar preñada y la señora de la hacienda tuvo tanta rabia deste desmán que no paró ni sosegó hasta sacar a la india quién era el autor del maleficio, uvo de declarar quién era por librarse de la importunidad del alma y según se colixe de la relación era otro indio, avisó la muger questuviesen prevenidos para quando entrase en cassa y haziéndose asi le cogieren, y atándole fuertemente le estuvieron azotando toda la noche entera hasta que en el mesmo tormento espiró por ventura contrito de su culpa y con tan rigurosa penitencia. Lo sierto es que mostró el señor quanto se avia ofendido de crueldad tan agena de christiandad, pues en menos de dos meses siguiéndose unos después de otros murieron la autora del castigo y todas las personas que se hallaron en él, quedava della sola la otra hermana que también avia tenido parte en él y avia
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