Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 67 exteriores y sensibles, sino por inteligencia interior que aquel papel era la vida y pecados de aquel hombre malo que la afligía y perseguía y que presto se llenaría la medida y se acavaría de escrevir aquello poco que restava y él sería castigado y ella quedaría libre de la opressión y trabajo en que la tenía. Ella aviendo visto aquello cobró ánimo y esperando un día que saliese de su casa le dixo claramente lo que avia visto exortándole a que mirase por sí y dexase aquella mala vida y la persecución tan porfiada con que tantos tiempos la traía apurada, él se rio dello haziendo grande burla y mofa de la visión (quan bien le estuviera no hazerlo). Certificó la buena india que dentro de tres meses murió el hombre de repente sin confessión y donde no se le pudo dar sepoltura en sagrado que según esto devió de ser en algún despoblado o puna desierta, dixole más al padre que otras dos vezes le avia hecho la virgen santíssima casi en el mesmo tiempo este regalo de aparezérsele y consolarla y en la una la exortó a que fuesse muy devota suya, y en la otra le diese a su hija y entendiendo ella que se la pedía para llevársela le dixo ¡no veis señora que no tengo otra! y que entonces la virgen santíssima como riñéndola la dixo pues ¿Cómo a mí me mezquinas tu hija? ella como avergonçada de aver antes andado tan corta le respondió luego sea asi señora llévatela quando fueres servida y exhortó de allí adelante a la hijuela que se preparase para irse al cielo porque la madre de Dios la quería tener consigo. La niña lo hizo aunque pequeña que solo sería de seis a siete años y dentro de pocos días enfermó y la madre la truxo agua bendita y una cruz y la niña abraça con ella dio su alma a su criador, añadió más que quando llegaron los nuestros aquel pueblo se le apareció un ángel y le dixo no temas que ya el reverendo ha venido [p.34] confiéssate con él aora y mira que tal y tal cosa has callado en otras confessiones por empacho y temor de su cura, confiéssate enteramente con el padre y con esto presto vendrás al cielo. Vino a confessarse como lo hizo con toda integridad y muchas lágrimas, aviendo referido todo lo dicho y quedó aguardando su día que sin duda se le cumpliría como se le cumplió todo lo demás que le avian revelado. Aunque por modos tan estraordinarios encaminó el señor a esta india a su salvación, a otra por los comunes de oír la predicación del santo evangelio la sacó de su ignorancia que le avia sido causa de faltar a la fee, y fue el casso que entrando un día en cassa de un indio sacristán halló que estava haziendo hostias y entre sí dixo con algún desdén, ¡miren estos padres que nos hazen adorar por Dios lo que un indio haze y en una cassa tan llena de hollín y poco limpia!, ¡mirad qué provecho avemos de sacar de una cossa como esta salió de allí como se ve sin estima de la verdad del sanctíssimo sacramento!. A esto se añadió que entrando en otra parte donde se desnudava y bestia una imagen de nuestra señora que solo tenía rostro y manos y los restante eran vestidos de seda, viendo ella que interiormente no tenía cuerpo de escultura sino solo la armaçón de palos sobre lo qual se componía lo demás también se escandalizó desto y burlava de las imágenes, dispuso el señor que un día de los de la missión entrase en la iglesia y oyese a uno de nuestro predicadores reprobando los ídolos y su adoración, tratar de las imágenes y la diferencia que avia dellas a los ídolos y del modo de adorar los unos y los otros, y juntamente con esta ocassión del santíssimo sacramento y el modo y quando estava debajo de aquellas especies el cuerpo del señor fue tanta la luz que le comunicó
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