Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 52 Martín, en 1640 ingresaría como novicio de la orden jesuita, logrando en 1660 hacer la profesión de cuatro votos. En ese mismo año, ante el notario Antonio de Figueroa, renunciaría a los bienes que había heredado de sus padres, donando la cantidad de 9700 pesos de a ocho reales en favor del Colegio San Pablo de Lima12. Años después fundaría la Escuela de Cristo, dedicada a la catequesis de los niños; siendo además director de la congregación de Nuestra Señora de la O. Alcanzó fama de “dulce orador y predicador eloquente, con magisterio, y erudición”, llegando a publicar en dos volúmenes los sermones que pronunciaría entre 1650 y 1670, impreso uno en Madrid en 1677, y otro en Lima en 167813. La temática de su obra retórica versaba en torno a las festividades de Cristo, de la Virgen María y de los santos, figuras católicas que los padres jesuitas privilegiaron en su discurso evangelizador14. Entre los años de 1677 y 1678, fue llamado a testimoniar en el proceso de beatificación del venerable padre Francisco del Castillo, quien lo conoció y trató por más de 30 años15. El reconocimiento académico que había alcanzado entre los miembros de la orden y del círculo académico, fue decisivo para que el padre provincial lo nombrase cronista oficial de la orden en 1674. Desde aquel año se dedicaría a redactar la historia de la provincia jesuita en el Perú, labor que años antes le había correspondido al padre Ignacio Arbieto con resultados poco satisfactorios. Por una carta que dirigiera el padre general Juan Pablo Oliva al provincial Francisco del Cuadro en 1680, se sabe que el padre Barrasa seguía ocupado en la redacción de su crónica. Algunos inconvenientes debieron sucederle a nuestro cronista para que no haya podido culminar su texto, ya que su obra presenta capítulos que no alcanzó escribir ni corregir, además de las falencias e inconsistencia de su redacción que hacen de su lectura una tarea tediosa. Tanto los padres Antonio Astrain (1913) y Francisco Mateos (1944), quienes tuvieron la oportunidad de revisar el manuscrito original, indicaron que la obra estaba conformada por dos tomos y que juntas sumaban más de 1000 folios, redactada en letra pequeña y con notas marginales en el texto, lo que explicaría que durante el proceso de su redacción iba añadiendo o enmendando palabras 12 Biblioteca Nacional del Perú. Colección General de Manuscritos. B1305. 1660. 13 Torres Saldamando, E. (1882). Los antiguos jesuitas del Perú. Lima, pp. 153-155. 14 Coello, A. (2007). “La oratoria sagrada del padre Jacinto Barrasa, SJ (1626-1704)”. En Revista Andina, N° 45. Cuzco: Centro Bartolomé de las Casas, pp.115-134. 15 Archivo Arzobispal de Lima. Autos y diligencias fechas a pedimento del Colegio Máximo de San Pablo de la Compañía de Jesús, sobre las informaciones de la vida, virtudes, muerte y milagros del venerable siervo de Dios, padre Francisco del Castillo, religioso sacerdote de la Compañía de Jesús, natural de Lima. Libro 1. Folios 372v-380, 1677-1680.
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