Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Emanuel Rivera 312 instauración del culto a los ancestros en el Tahuantinsuyo. Eran representadas sus hazañas en combates, rituales y se recitaban canciones. Las ascensiones al poder y los funerales se caracterizaron por la reiteración de los mismos. Había una necesidad primordial de extenderlos en el tiempo y repetirlos constantemente, haciendo eficaz a este ceremonial. Un Inca designaba a su sucesor, años más tarde, cuando moría, esta designación era confirmada por los nobles del Cusco. Este proceso podía repetirse dos veces cuando el Inca designaba no solo a uno de sus hijos sino a uno de sus nietos para suceder a su sucesor, como Pachacuti había hecho. Como momia, un Inca era inmortal, su vida humana era prolongada en una vida divina, sobrenatural, mientras que la vida divina era prolongada a una vida humana. La existencia del Inca trascendía tanto los límites del tiempo humano y el ritmo del tiempo del calendario, tenía dominio sobre el tiempo. En el pensamiento cristiano, cada ser humano está conformado por un alma única que ocupa un cuerpo único. Es más, la existencia individual y la identidad se referían a esta única fusión de cuerpo y alma, tanto en esta vida como en la venidera. En la época inca y virreinal, la identidad de una persona tenía aspecto social y consensual para el que hay escaso lugar en el pensamiento cristiano. Fuera que los Incas del pasado estuvieran representados por efigies de algún tipo o por momias, la idea central era volver concreta su presencia en el mundo humano y político. Las funciones en paralelo que cumplían eran instructivas, pues resaltaban un hiato en las percepciones del siglo XVI del pasado distante, como algo diferente del más reciente pasado andino. Los cultos a estos gobernantes los introdujo el Inca Pachacutec como expresión del nuevo orden estatal. Cualquiera haya sido la importancia histórica que, por sus propios méritos, estos gobernantes hayan tenido, quedó absorbida dentro del marco del estado Inca. Por lo tanto, el culto a las momias incas y el proceso sucesoria era eran flexibles, extendiéndose mucho más allá del tiempo preciso en el que estos eventos ocurrían. El motivo era claro, buscaban impedir rebeliones. Siendo inmortal ante el tiempo, al morir el gobernante, en términos cósmicos, regresaba a su origen al lado del sol, mientras que, en términos humanos, el Inca muerto tomaba parte, como si estuviera vivo. La muerte inca y sus mecanismos de coerción social La bibliografía consultada refleja una importante preocupación por el contexto de la llegada de los españoles sobre el espacio andino como tema de análisis.

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