Yuyarccuni Año II N° 2 Katty Bravo 33 medio fue la imprenta, que tuvo la tarea de alertar al público sobre los peligros que suponían las brujas. En este trabajo también participaron diversos artistas, entre ellos el alemán Hans Baldung, quien se encargó de retratar a las “brujas más mordaces” (ver Figura 5). Figura 5. Representación de “Brujas” de Hans Baldung, 1508. Fuente: http://es.wahooart. com/@@/8XY76E-Hans-Baldung-Brujas En este punto es importante señalar que contrario a la gran persecución que se llevaba a cabo en el Centro y Norte de Europa, la Inquisición española fue menos violenta, mantuvo una postura bastante escéptica en lo tocante a la brujería o hechicería, sólo existieron algunas zonas como Cataluña y Navarra donde se condenaron a muerte a un buen número de personas; se evitaron masacres colectivas como las que se estaban llevando a cabo en otros países europeos (Ceballos, 1995, p. 51). La caza de brujas fue una iniciativa política de gran importancia. La Iglesia Católica proveyó el andamiaje metafísico e ideológico e instigó a la persecución de la población femenina, de la misma forma que lo hizo con los herejes. Sin la Inquisición las numerosas bulas papales que exhortaban a las autoridades seculares a buscar y castigar a las «brujas» y, sobre todo, sin los siglos de campañas misóginas de la Iglesia contra las mujeres, la caza de brujas no hubiera sido posible. Y, como señala Muchembled (2002), “las ideas no flotan de manera descarnada por encima
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