Yuyarccuni Año II N° 2 Jair Miranda 168 no hay que descartar la aceptación de los mensajes políticos por parte de estos grupos (Arrelucea & Cosamalón, 2015, p.98). Tampoco hay que olvidar que las partidas de guerrillas no surgieron como efecto de la llegada de la expedición libertadora, sino que ya existían desde tiempo antes, incluso se encontraban en plena actividad (Fonseca, 2010, p.117). David Velásquez manifiesta que Ejército peruano —en este caso, el ejército patriota—, desde su conformación, contó con una acentuada porosidad. La incorporación de civiles al conflicto militar surgió ante la necesidad de defender las regiones que juraban la causa patriótica y luego como resultado de la debilidad del naciente Estado peruano. Los civiles que garantizaban el apoyo de tropas en las batallas podían ser recompensados con el ingreso al escalafón militar. Los grados y distinciones militares representaban importantes alicientes, pues les conferían además de un medio privilegiado de acceso al poder, el prestigio propio de la carrera de las armas y los beneficios de gozar de un fuero militar que exceptuaba a los oficiales de casos que en el fuero civil podían ser considerados como criminales o faltas (Velásquez, 2013, pp.40-43). Además, en base a los logros obtenidos, terminaban prácticamente diseminando un pasado oscuro, por lo que para los bandoleros todo esto representaba una oportunidad de ascenso social. En este sentido, cabe destacar que la conformación de milicias patrióticas por parte de los altos mandos insurgentes creó un espacio para el ascenso social alternativo a la institución española sin dejar de lado las agendas privadas que incentivaron a los actores a apoyar a uno u otro bando. Los diversos actores inmersos en el proceso tenían una agenda privada, incluidos los bandoleros y cimarrones, que son objeto de nuestro estudio. Como se ha señalado, veían en la guerra de independencia una oportunidad de reacomodar y renegociar sus relaciones con el nuevo gobierno, redefinir las jerarquías de poder local, exigir ciertas prerrogativas, conseguir movilidad social, etc. Los jefes guerrilleros como Cayetano Quirós, Francisco Vidal, La Rosa, De Paula Otero, Ignacio Quispe Ninavilca tenían diferentes orígenes étnicos, posiciones económicas y vivencias. La guerra les dio la oportunidad de ocupar una posición política importante, renegociando su situación a tal nivel que incluso sus oscuros pasados parecen perderse en la Historia. Comprender cómo dichos actores negociaron sus posiciones, a la vez que ayudaron a conformar la figura de la guerra de independencia, es un trabajo complejo. Por motivo del presente estudio, nos toca estudiar el caso de Cayetano Quirós, bandolero, cimarrón y jefe guerrillero patriota.
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