Voces y cantos de las mujeres

Ninguno. Los escribí, pero ahora no pienso más en ellos. Estoy concentrada en el que estoy haciendo. ¿Nunca mira atrás? Sí, pero sobre todo en cuestiones amorosas. Pienso en lo que he debido hacer mejor, o por qué no lo hice. Pero con los libros soy como una locomotora, sigo adelante. No pertenece a ningún grupo intelectual ni a ningún partido político, ¿Por qué? Siempre me he considerado periodista. He hecho periodismo a lo largo de toda mi vida, por lo tanto no he pertenecido a ninguna mafia. Se puede decir que soy de izquierda, pero nunca he militado. El Partido de la Revolución Democrática me pidió que postulara para diputada, pero no acepté. Esa independencia también la práctica en su vida personal. Desde que enviudó después de la muerte de Guillermo Haro, no se le conoce ningún compromiso. Ya ni me acuerdo hace cuántos años enviudé, pero considero que el estado más feliz de la mujer es ser viuda. He sido muy feliz desde que soy viuda, porque llegué a un estado de tranquilidad y paz. Pienso que no soy una mujer hecha para el matrimonio precisamente por mi independencia. ¿Pero se ha vuelto a enamorar? Sí, me he enamorado; pero creo que la relación más fuerte y más importante de mi vida fue la que tuve con Guillermo Haro. ¿No es posible la felicidad en el matrimonio? Creo que hay mucha gente que ha sido muy feliz casada. Aunque pienso que también mi madre fue más feliz desde que enviudó. He visto a muchas mujeres viudas muy felices, muy satisfechas. ¿Qué escritora mexicana ha construido personajes femeninos que le atraigan de manera particular? Hay escritoras mexicanas notables empezando por Sor Juana Inés de la Cruz, Rosario Castellanos1 y Elena Garro, que han construido personajes femeninos complejos. Rosario los construyó a su imagen y semejanza porque abundó en mujeres solteras, solas, que no se completaban a sí mismas, y Elena Garro creó personajes que casi no existen. 1 Rosario Castellanos se inicia en el periodismo en los años 50 en México. Su extensa obra narrativa constituyó una importante fuente para las escritoras y periodistas de ese país, aunque sus personajes no rompieron los moldes tradicionales de la sociedad mexicana. Como sus personajes, Rosario Castellanos fue también una mujer soltera, de una profunda sensibilidad. Murió en 1974 al cumplir 49 años de edad. Elena Garro, era ya una escritora conocida cuando se casó con Octavio Paz. Sus personajes femeninos, irreales, son fiel reflejo de una compleja personalidad. Estuvo internada en un hospital psiquiátrico, hecho que no oculta en sus obras que incluyen experiencias alucinantes. Divorciada de Paz desde hace treinta años, Elena Garro murió en la Ciudad de México en 1998.

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