Veladas literarias de Lima: 1876-1877

362 VELADAS LITERARIAS 0 '-dre. .Los sentimientos que la ligan al ser a quien ha dado la vida, forman parte de su existencia, de su naturaleza. Jamás habrá para ella mayor dicha que cuidar de su hij , que em- briagar su alma en el placer divino, ~nfinito, de sacr~ficarse por c u hijo, de que su hijo le deba lo qne él es i lo que él puede ser. El clia en que ella se encuentre a la misma o ma- yor altura intelectual qne su hijo, en que pueda servirle de --maestro, de confidente, de consejero, es indudable que su amor se habrá multiplicado. A su cariño maternal~ se agrega- rán ahora el cariño del maestro, del confidente i del consejero. Fuera de esto; tambien es necesario convenir en que la ·lectura, el estudio, la meditacion, el olvido, por decirlo así, ·del egoismo mundano, ensancha nuestro espídtu, depura nuestro corazon, dignifica nuestra intelijencia, i nos lleva a 1os mas nobles sentimientos. Para conYencernos de esta verdad, basta ver cuanto mas delicados son los placeres de las jentes ci vilizaJas, q ne los goces ele los salvajes arrasti·ados siempre por impnlsos bruta- les, semi-mecánicos. La idea de que el cultivo de la intelijencia puede dismi- nuir la sensibilidad i el amor, no es, por cierto, mas fundada. Si el alma humana es una,-como lo suponen los occiden- tales, es claro que el desarrollo del pensamiento supondrá el desarrollo del s<mtimiento; puesto que lo uno i lo otro son -solo cualidades del mismo espíritu. I si el alma es una combinacion de variados elementos;- si un elemento representa el instinto, otro la pasion, otro la voluntad, otro la intelijencia,-tampoco puede suponerse que el desarrollo J.el elemento intelijente deba producir el ener- va-:niento del elemento sensible. El perfeccionamiento de los nervios no snpone el empobrecimiento de la sangre. El de- sanollo de las fuerzas musculares no lleva consigo el empo- brecimiento de la intelijencia. El cultivo de un sentido no supone la depresion o la inutilizacion de otro. La elasticidad · i 1-a destreza que un músico puede alcanzar en su tacto i en

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx