Veladas literarias de Lima: 1876-1877

BENICIO ALAMOS GONZALEZ 359 i la snblime inspiracion de Misses Beecher Stowe, han po- dido estinguir el cáncer de la esclavatnra. Para realizar t odo estos progresos, para reparar toda esta injusticia han sido preciso grandes estndios, grandes gastos i hasta grandes der- ramamientos de sangre. I si todos estos sacrificios se han hecho por los pobres, por los oprimidos i por los crimfna les; ¿qné motivo ha habido para no atender con la misma so lici- tud al engrandecimiento, al desarrollo, a la redencion d e la hija, de la esposa, de la madre, de los seres mas queridos del corazon del homhre? ¿Qué razon ha habido para que los Es- tados no costeen colejios de enseñanza superior para la mu jer? Todos los años se gastan aquí i en la mayor parte de l os pueblos nuevos, grandes sumas para colonizar nuestros c am- pos desiertos, esperando que esas nuevas intelijencias au- menten nuestros progresos. Pero si tenemos aquí una gran cantidad de seres capaces de trabajar, una gran cantida d de intelijencias capaces de producir ideas; por qué no las u tili- zamos, cultivándolas hasta donde sea posible? Alguien ha dicho: - Si el hombre no ha educado a la mujer como debia, es porque le ha tenido miedo. Otro ha dicho: - Si el hombre ha querido mantener a cierto nivel la int e- lijencia femenina, es solo porque ha tenido envidia de ese ser tan perspicaz i tan espiritual. I otros han agregado: -Si el hombre se ha conducido tan mal con la compañe ra de su existencia, es solo por egoismo-ha sido solo po rque los hijos estén mas bien cuidados, la comida mas bien saso- nada, la ropa mn.s bien lavada, la casa mas bien sacudida. En todo eso, hai por cierto, mas de espiritual que de ve r- dadero. Las relaciones entre hombre i mujer no pueden e star gobernadas por tan pequeños móviles. La madre abnega da i jenerosa que todo lo ha sacrificado por sns hijos;-la es posa honratla i fiel que no tiene mas guia en sus actos qüe el ho-

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