Veladas literarias de Lima: 1876-1877

232 VELADAS LITERARIAS -A Lima, muchachas, que la patria engorda y da colores- palabras que eran una apetitosa promesa para las pobres hijas de Eva, á quienes el hambre y la zozobra traian es- cuálidas y ojerosas. e V El general Valero, jefe del Estado Mayor de los patriotas sitiadores, valia por su inteligencia, denuedo, actividad y prevision, casi tanto como un ejército. Pertenecia á esa brillante pléyade de generales jóvenes que realizaron, en la guerra de la independencia, ha~añas dignas de ser cantadas por Píndaro y Homero. En la época del si.tio del Callao, Valero acababa de cum- plir veinte y ocho años, y era el mas perfecto tipo del galan caballeresco. Sus compatriotas del ejército de Colombia, siguiendo el ejemplo de Bolivar, eran prosaicos y libertinos .en asuntos de amoríos. Valero, como Sucre, era un_soldado espiritual, de finísimos modales, culto de palabras, respetuoso .con la muger. El entraba en el cuartel, pero el cuartel no entró en él. En un salon, Valero eclipsaba á todos sus compañeros de campamento por la elegancia y aseo de su uniforme, gallar- día de su persona y esquisita amabilidad de su trato. En el campo de batalla, Valero era como todos los bravos de la patria vieja . ... un leon desencadenado. No hacia, mas, pero no hacia menos que cualquiera de sus camaradas. Valero habia sido favorecido por la naturaleza con una cualidad rarísima hoy mismo, y que, á principios del siglo, 9e consideraba como sobrenatural, maravillosa, diabólica; cualidad de cuya existencia solo la gente muy ilustrada en el Per1í, tenia noticia masó menos vaga. El general Valero era .... Ventrílocuo. Son infinitas las anécdotas de ventrilocuismo que sobre él cuenta la tradieion, y la :fácil pluma del general colombiano Luis Capella Toledo ha escrito una historia de amor, en que

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