Veladas literarias de Lima: 1876-1877
- XIX -- que los otros ungieron mi infancia, para poder decir, ¡Dios es justo!. ... Mas, ahora como entonces, apartemos nuestra m i- rada de los malos, esa bilis necesaria quizá, en la eterna sa- biduria al equilibrio de la humanidad moral; y adorando a ún en ellos, los designios de Dios, que ha enviado esa ~ombra para realzar mas su divina luz, volvámonos h<icia esta: há cia los buenos, y sigamos la huella de admiracion y de amor q ue deja en pos de sí, esa aureola, preludio de la eterna beatitu d». VI Todo cuanto se relaciona con la popular escritora argentina es célebre desde su origen, ó ha tomado una mayor celebri dad por las huellas de sus pasos, que hari quedado allí m ar- cados, ó por las tintas de sn pincel de un admirable colorido, por cuya mágica paleta de p:lisagista, diséñanse sobre el fondo gris azul de los Andes las auroras de Orcones, ó las puestas de sol en Miraflores. El mismo rio que baña esta poblacion naciendo en el cora - zon de los Andes al pié del Acay, d escendi endo al Para ná cerca de S_anta Fé, despues de haber recorrido cerca de m il millas, es célebre, por ;nas de un episodio de nuestra histo ria nacional. Formado por las infiltraciones de las cimas siempre neva - das del Cachi recoje al descender en el valle los nevados de Calchaquí, y cambiando bruscamente d e direccion pene tra en las quebradRs de Guachipas, cuyo nombre toma; cruzan do despucs sobre el camino de Tucuman á Salta, cambia aquí por tercera vez su nombre en Río Pasaje, porque conmemora el pasaje del Pjército patriota; como mas arriba, llámase igu al •
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