Una llave, un mar, un puente : el impacto de la selección de libros en la formación de lectores
22 Cito nuevamente a Montes: la lectura significaba. Tenía un sitio en el imagi- nario social. Y los que hacían circular los libros, los agentes sociales de la lectura, sus mediadores (editores, bibliotecarios, maestros, libreros, tipó- grafos) eran siempre, a su vez, lectores; la lectura era para ellos significativa, funcional. Creo que es lo que extrañamos: la significación. No la masivi- dad, que es lo que parece extrañar el plañidero «los chicos ya no leen como leían antes». Aunque hay muchos más libros que antes en el mundo y aun- que, en un sentido democrático, son muchos más los que están en condiciones (potenciales) de leer, leer ya no parece significar, para la estructura de sentimiento de nuestra época, lo que significaba antes. Y no terminamos de encontrarle un nuevo significado (2017, p. 377). Montes da nuevamente en el clavo. Nunca hubo más material a disposición. Nunca se editó, escribió o produjo más material para niños, niñas y adolescentes que en nuestros días. Y como señalaba Daniel Goldin hace unos días en el encuentro LIJPE 2 , «Nunca se leyó más», nunca estuvimos tantas horas del día leyendo to- 2 Encuentro de Literatura Infantil y Juvenil de la ciudad de Perei- ra, Colombia. Un evento dedicado a la lectura y los libros para niños, niñas y adolescentes.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx