Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

72 TRADICIONES CUZQUEÑAS. en la asistencia oficial á la procesión del Señor llama!_ do de los Tenib!ores, el Lunes .Santo, 3 I de · Marzo de 1683. Convendría citar aquí lo que son hoy la; procesio- nes del Lunes Santo en la ciudad del Cuzco, para que el lector hiciese referenci3.s comparativas con la pom- pa del año citado, año de gracia en que también se fes- tejó el nacimiento del Duque de Anjou; pero, viniendo el tiempo estrecho, bástenos dt::cir que, los habitantes de aquel hermoso, rico é histórico departamento, se reunen casi en su totalidad en la plaza mayor del Cuzco, ciudad donde ya no existe fiesta religiosa de mayor solemnidad que la del Lunes Santo, de tierna y cariño- sa memoria para los cuzqueños ausentes del suelo que- rido, y cuyo recuerdo ha inspirado estrofas como las del Señor Berriozábal, Marqués de Casajara, en su canto «al Señor de los Temblores.)) Volviendo ar relato: aquel año t~rminó la solemne fiesta hacia las seis, y m~dia de la noche hallándose la Luna suspendida en el Cielo, alumbrando la ciudad, en .,. su cuarto creciente. II. Recojido el vecindario, Ta mayor parte de él se había entregado al sueño, después de lijera plática religiosa, cuando indistintamente partieron ,voces desesperadas . de las plazas y calles, gritando ¡fuego! ¡misericordia! .. Las campanas de los templos lanzaron también voces de rebato. Entonces, aun no se oía, en ~ fas colonias -espaiiolas la misericordiosa vibración de las campanitas de Bomberos, ni las companías de Salvadores se habían organizado para tan sublime y heroica misión. El hormigueo y la confusión ae los habitantes cre- cía con la misma rapidez con que consume el voraz ele- mento el combustible que halla á su alcance. Aunque la naturaleza de las construcciones cuzque- ñas, que- son de adobe, teja y ladrillo cocido, sin con- tar los templos ni monasterios, hechos de piedra gra-. . '

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