Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
DE LLAMA Y FUEGO. I. f ODA VÍA se saboreaban los residuos de mesa regalo- t5'L na con motivo de la entrada, al Cuzco, del Corre- jidor, General don Pedro de Balbín, que, desde el Prin- cipado de Asturias, vino provisto de Real Cédula, que, en I? de Agosto de I 680 fuéle otorgada en el palacio de Madrid. Noticia ~ominera y minuciosa tienen ya los lectores de nuestras Tradiciones acerca de las mesas conforta- bles con las cuales agazajaban los pueblos á sus nuevos mandatarios, en las que, la sustancia del puchero espa- ñol no le iba en zaga á los apetitosos ostiones con que, en zuculenta sopa, provoca la patriotería, porque, si antaño se comía por placer y nutrimiento, ogaño se manduca por fines de política; y observado llevamos, que los me- nus han arrinconado á los memoriales, cédulas de nota, y otras letras de la laya en las que nuestros mayores re- copilaban datos y apuntes para buen gobierno. Instalado Balbín, se eligieron también los Alcaldes de la ciudad, recayendo vara en D. Diego de Navia Sa- las y Valdez, y D. Martín Valero, quienes se estrenaron
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