Drama en tres actos y un prólogo

ACTO U. 1 ESCENA 11. CESAR y MARGARITA, por la derecha. Margar.Era un sueño no mas. Cesar. Y es tan horrible, que al recordarlo miro palidece tu semblante de nacar, se oscurece el carmin de tu rostro delicado y tus labios se niegan á contarlo? Habla, sí, Margarita, en tu amargura debo parte tomar y en tu ventura. Mi amor derecho tiene á demandarlo. 27 Margarita.Ah! fué, Cesar, un sueño terrible que aun desgarra mi pecho fiel, mas horrendo que el grito irascible que lanzó despechado J_,uzbel. ¿Tú comp:rendes lo que es esa angustia que soñando sentimos aquí? (Tocase el pecho) lo que es ver la faz lívida y mústia del que amamos con leal frenesí? Que á tu amor yo soñé el alma mia entregarse pudiera feliz, que mi fé reclamaste y un dia ser tu esposa tambien resolví. Caminaba al altar sacrosanto, tú á mi lad0 marchabas tambien, blanca rosa,jazmin y amaranto adornaban, oh Cesar, mi sien. Y mil grupos marchar nos miraban -Qué galan! qué l:Jtzarro doncel! Dicha el cielo les preste-esclamaban, y mi pecho latió de placer. A la iglesia llegué presurosa, y ante el ara postrados los dos, en silencio plegaria ardorosa nuestras almas dirijen a Dios. El amor en tus ojos lucía, en mi rostro ventura y pasion; mas de pronto una mano ¡ay! impla

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx