Recuerdos De Un Bibliotecario Peruano
32 JORGE BASADRE ser. Cuando mi libro, reducido a uno o, a lo más, dos volú– menes en sus cuatro primeras ediciones, llegó a ser amplia– do, el episodio del viaje del general Mariano Ignacio Prado a Europa en diciembre de aquel año obtuvo un examen minu– cioso; y consta en la quinta como en la sexta edición que, después del balance hecho, el veredicto frente a dicho acto fue desaprobatorio. La impresión del tomo de la quinta edi– ción con las páginas antedichas concluyó en días en que to– davía Manuel Prado gobernaba el país en su segunda adminis– tración. Tuve oportunidad de hablar más de una vez con él (jamás sobre temas históricos) no sólo entonces sino también durante su último viaje a Lima con motivo del centenario de la jornada del 2 de mayo de 1866. En nada alteró su há– bito de tratarme con suma cordialidad. Y, colocándome en una actitud cínica, llego a veces a preguntarme: ¿ Qué habría sido yo si no voy a la Biblioteca Nacional arrasada en 1943?: Un bibliotecario de la Universi– dad, expulsado por obra y gracia de un artículo "ad hoc"; un catedrático a quien jamás dejaron ser Decano, Director de Departamento o Rector y que no pudo serlo como resultado del hecho de que no pertenecía a ninguna camarilla ni adu– laba a nadie; un escritor de relieve aldeano, desde la perspec– tiva de la República, de las letras de habla española. Porque el nombramiento de Ministro de Educación en 1945, estuvo vinculado al realce que la Biblioteca Nacional me otorgara. Exento de poder económico, social o de partido; sin gra~i– tación influyente sobre los grandes diarios; provinciano, le– jos de los contactos familiares o de intereses que representan algo así como una capa subterránea para estimular el creci– miento de algunos hombres, hubiera vegetado dentro de las cuatro paredes de la insignificancia. Si mi obra de historia– dor me condujo en 1943, sin que de ésto me percatara, ~1 cargo a que, lógicamente, tenía acceso por la especialización hecha en 1931-32, tal episodio no sería más que un •ejemplo más de la confusión de valores en que hemos vivido, fenó– meno que ojalá no conozcan las nuevas generaciones.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx