¿Qué animal quisieras ser?

52 Quisiera ser un porque… cuy … sería pequeño, rápido y casi imposible de atrapar cuando no quisiera bañarme ni dejar de jugar. Podría esconderme en una caja, debajo de una manta o detrás de una papa, y todos dirían: «¿Dónde está el cuy?». Pero yo estaría allí, quietecito, usando mi superpoder: parecer una bolita peluda que no sabe nada. Además, tendría bigotes para explorar el mundo, orejitas listas para escuchar si alguien está comiendo a escondidas y una carita tan tierna que, si hiciera travesuras, tal vez nadie se enojaría mucho. No soy juguete ni peluche con bigotes. Soy pequeño, comelón, curioso y bastante veloz cuando quiero. Tengo bigotes sensibles: me ayudan a explorar rincones sin chocar mi nariz. A veces como unas heces blandas especiales para aprovechar mejor los nutrientes. Suena feo, pero es útil. ¡Yami, yami! Mi nombre parece venir del sonido que hago: «Cui, cui». Así como los perros descienden de los lobos, yo posiblemente desciendo del salvaje poronccoy. Hago hasta 100 bolitas de popó al día. Mi barriga no pierde el tiempo. Mis dientes nunca dejan de crecer. Por eso necesito roer. Tengo cuatro dedos adelante y tres atrás. No es error de fábrica: es diseño andino.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx