18.1.2 Tipos de bienes que no pueden ser ofertados eficientemente por los mercados privados La economía de mercado hace un trabajo asombrosamente eficiente en producir los bienes y servicios que la sociedad demanda, pero solo puede ofertar bienes y servicios eficientemente si estos son bienes privados, es decir, si son excluibles y rivales en el consumo. Veamos ahora qué tipos de bienes no pueden ser eficientemente mediados por el mercado libre. Un problema central se da cuando el bien es no excluible: como los ofertantes del bien no pueden prevenir que la gente lo consuma gratis, no tendrán incentivo a producirlos puesto que no pueden cobrar por ellos. Si el bien es no excluible, el consumidor racional tendrá incentivo a llevárselo gratis, incentivo a gorrear (free ride). Los bienes no excluibles tienen el problema del gorreo, es decir, los individuos no tienen incentivo a pagar por su consumo, sino a gorrear el bien que alguien ha pagado. Un ejemplo cercano al quehacer universitario es el trabajo en grupo pues en este tipo de trabajos la responsabilidad es de todos y, si es de todos, no es de nadie individualmente; por lo tanto, el bien es no excluible. Por eso, algunos miembros del grupo tendrán incentivo a gorrear tiempo, a dejar que otros hagan el trabajo. En este caso, los incentivos no están alienados a maximizar el esfuerzo de todos y la calidad del trabajo sufre o, en algunos casos, no se hace pues cada uno cree que el otro lo hará. Otro ejemplo es la seguridad barrial, que tiene la misma estructura de incentivos no alineados a que se dé el servicio, como vimos anteriormente. En resumen, si los bienes son no excluibles, como los consumidores no tienen incentivo a pagar, los productores no tendrán incentivo a producir y el mercado producirá una cantidad subóptima del bien o simplemente no se producirá. Otro problema surge cuando los bienes son no rivales en el consumo. Como estos bienes no se agotan al ser consumidos por alguien, deberían ser consumidos por todos los que deseen consumirlos hasta la saciedad. Por ejemplo, una vez producida una película tiene un costo marginal de producción de cero (supongamos que el costo de copiarla es cero), por lo que debería ser consumida hasta que su precio sea cero; no obstante, al precio de cero nadie querrá producir 601
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