Principios de microeconomía

más que sin el subsidio. Este tipo de subsidio se llama, equivalentemente, subsidio pigouviano, pues fue Pigou el que lo inventó. En el recuadro 17.5 presentamos un caso concreto de aplicación de subsidios pigouvianos a la promoción de energía renovable. Recuadro 17.5 Perú: energía renovable con subsidio pigouviano Es positivo que la segunda subasta de energías renovables promovida por el gobierno haya tenido tal éxito. O mayor éxito que la primera, en todo caso. Los veintiséis proyectos aprobados no solo incrementarán marginalmente la oferta eléctrica (7% de la potencia instalada al año 2008), sino que además contribuirán a reducir la contaminación ambiental y diversificar la oferta energética. Ante cuestionamientos acerca de si se justifica que el gobierno haya autorizado un subsidio a estos proyectos por un monto mayor al que esperaban sus promotores, hay que responder que sí, en alguna medida. Al incentivarse la producción de electricidad más limpia se contribuye a reducir el daño ambiental. Ante cuestionamientos acerca de si se asignaron adecuadamente los subsidios, hay que responder que sí, en principio. Después de todo, se subastaron los fondos públicos. ¿Existe un mecanismo de intervención pública complementario (o más apropiado)? Creemos que sí. Redefinir el impuesto selectivo a los combustibles para gravar a los combustibles en función de su nocividad ambiental y la sensibilidad de sus demandas ante los cambios que esta medida ocasionaría en sus precios («elasticidades de demanda de largo plazo»). Así se gravaría la contaminación, se alterarían los incentivos de millones de consumidores y se darían aún más señales correctas de precios a las decenas de productores de energías renovables o no. Por supuesto que quedan muchas tareas pendientes. Falta eliminar otras distorsiones en el mercado de generación eléctrica, de modo que más productores establecidos y nuevos inversionistas se animen a ampliar la oferta incorporando el costo ambiental en sus decisiones (a diferencia de la situación actual). Comentemos una importante distorsión que seguirá perdiendo importancia en el tiempo. Para compensar los serios errores cometidos en su diseño, el proyecto Cómo Sea (también conocido como Camisea), diseñado por los «eléctricos» del Ministerio de Energía y Minas de fines de los años noventa, incluyó un precio artificialmente bajo para la generación térmica. Por ello —y porque inclusive se prohibió inicialmente construir hidroeléctricas—, esencialmente se construyeron centrales termoeléctricas de ciclo simple por muchos años. Se han empezado a inaugurar centrales de ciclo combinado que utilizan más eficientemente el gas natural. Así, el paso del tiempo está corrigiendo un yerro y también está contribuyendo a corregir los incentivos a la generación de electricidad más limpia. Fuente: Instituto Peruano de Economía. 17.7 EXTERNALIDADES DE RED 586

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