buscan maximizar su utilidad individual al decidir cuánto producir, terminarán produciendo una cantidad mayor que la de monopolio, cobrando un precio menor al del monopolio y ganarán menos utilidades conjuntas que las que ganaría un monopolio. Este tipo de comportamiento de Juan y Pepe, en el cual cada uno ignora los efectos de sus acciones sobre las utilidades del otro, se llama comportamiento no cooperativo y contrasta con el comportamiento cooperativo del cartel. Aunque la lógica del propio interés lleva a los duopolistas a aumentar la cantidad producida con respecto al monopolio, ellos no la aumentarán tanto como para llegar a producir la cantidad de competencia perfecta. Considere qué pasaría si los dos están produciendo 40 barriles de agua cada uno: el precio sería de S/. 40 y las utilidades individuales de S/. 1600. Si partiendo de esta situación cada uno, independientemente del otro, quisiera aumentar su cuota de mercado, la lógica del propio interés lleva en este caso a una conclusión diferente a la anterior. Juan razonaría así: «Ahora mis utilidades son de S/. 1600. Supongamos que aumento mi producción a 50 barriles de agua. En este caso, la producción total sería de 90 barriles y se podría vender a S/. 30 por barril. En este caso mi utilidad sería de S/. 1500, por lo que, en vez de incrementar mi producción y perder utilidades, mejor me quedo produciendo 40 barriles por semana». El mismo razonamiento hace Pepe, por lo que a ninguno le conviene subir la producción a 50 barriles por semana. Por eso, la producción de 40 barriles por día es una producción de equilibrio. Este tipo de equilibrio se llama equilibrio de Nash. Un equilibrio de Nash es una situación en la cual personas (empresas) que están interactuando entre ellas escogen cada una su mejor (óptima) estrategia, dado que los otros ya han escogido sus estrategias. En este caso, dado que Pepe ya ha escogido 40 barriles, la mejor estrategia de Juan es escoger 40 barriles; lo mismo se aplica a Pepe. Una vez que alcanzan este equilibrio de Nash, ninguno tiene incentivo a cambiarlo. Este ejemplo ilustra la tensión que existe entre la cooperación y el interés individual. Obviamente los duopolistas estarán mejor cooperando y alcanzando una situación monopólica, pero debido a que ellos persiguen su propio interés no alcanzarán el resultado monopólico con utilidades conjuntas e individuales mayores. Cada duopolista tiene el incentivo de 510
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