endógenas; por ejemplo, la fertilidad sería una variable exógena en la explicación de la participación de la mujer en la fuerza laboral. En muchos casos el clima y la tecnología también se toman como exógenos. Para un país en el mundo los precios de las mercancías, como el petróleo y el trigo, y los ingresos del resto de países del mundo son exógenos. Las políticas macroeconómicas, como el manejo de las políticas monetaria y fiscal, son también por lo general consideradas como variables exógenas. El ingreso familiar y las preferencias individuales también se tratan como exógenos en los modelos microeconómicos. La idea central de un modelo es que nos dice cómo explicar las variables endógenas a partir de las variables exógenas. Variables exógenas —> modelo económico —> variables endógenas. Por eso, podemos usar los modelos económicos para predecir cómo los cambios en las variables exógenas afectarán a las variables endógenas. Los supuestos son el principal mecanismo de simplificación de la realidad. Los modelos son también representaciones simplificadas de la realidad, en el sentido de que son abstracciones de una realidad económica particular, y los supuestos son el medio de representar simplificadamente la realidad. Los supuestos ayudan a hacer una buena abstracción de una realidad compleja y diversa, a separar lo irrelevante de lo relevante para explicar lo que queremos analizar. Por ejemplo, el modelo del flujo circular de actividades económicas que vimos en la introducción simplifica la realidad concentrándose en dos actores clave, las empresas y los hogares, para explicar la producción y la distribución en una economía. Para comprender qué determina las principales variables macroeconómicas, como el PBI, el nivel de precios y el desempleo, podemos construir modelos macroeconómicos. Para explicar cómo se determinan los precios y las cantidades producidas en industrias o sectores determinados de la economía construimos modelos microeconómicos. El tema del realismo de los supuestos ha sido objeto de gran cantidad de discusiones desde que Milton Friedman escribió su famoso artículo «La metodología de la economía positiva» en 1953, donde argüía que no importa el realismo de los supuestos, sino la validez de las explicaciones que se deriven de ellos. El siguiente recuadro resume la discusión y concluye correctamente afirmando que todas las teorías, por ser 41
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