6. C vende X2 a la tienda D, adicionando IVA por 20. Entonces, D paga a C la suma de 220. Resultado fiscal: C es deudor del fisco por 5 = (20 – 15). 7. D vende X2 al público, fijando un precio neto de 240. 8. El consumidor final F compra X2 en la tienda D. F paga por el producto 264. Resultado fiscal: D es deudor del fisco por 4 = (24 – 20). Como se ve en el ejemplo, todo el monto acumulado del impuesto (10 + 5 + 5 + 4 = 24) es «colectado» del consumidor final (F), pero ha sido generado en varias etapas intermedias: (A + B + C + D) = impuesto pagado por el consumidor final. En resumen, el gobierno colecta IVA al final de la cadena y este es de 10%. Como vamos a ver a continuación, el que el gobierno colecte el IVA del consumidor final no significa que sobre este recae todo el peso de impuesto. Analicemos un caso específico para ilustrar la incidencia del impuesto, es decir, sobre quién (consumidor o productor) recae el pago efectivo de impuesto. Para hacer este análisis realista dentro de un contexto de impuestos al valor agregado supondremos que el análisis de incidencia del impuesto se hace a nivel de bienes finales. En el gráfico 7.1 mostramos la demanda y oferta de bicicletas en Lima, asumiendo que todavía no se aplica ningún impuesto. Suponemos, además, que el mercado de bicicletas en Lima es competitivo. En estas circunstancias la operación del mercado traerá el precio y la cantidad al equilibrio de mercado de S/. 300 por bicicleta, con 10 000 bicicletas por mes. 192
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