Principios de microeconomía

Estimamos que con los actuales precios del petróleo el costo generado por el FEPC aumenta a un ritmo de S/. 100 millones semanales (S/. 5200 millones al año). Esto se compara con un presupuesto anual de 613 millones de soles para el programa Juntos, el más exitoso programa de apoyo social. ¿Así queremos usar los recursos del Estado? Si bien en el IPE apreciamos que el gobierno nos ahorre dinero en combustibles, consideramos que es una forma inequitativa de utilizar los recursos fiscales porque el grueso de estos subsidios acaban en manos de personas de clase media y alta que son los que más consumen. Como se puede ver en el cuadro adjunto, el mayor subsidio corresponde a la gasolina de 97 octanos, que no es precisamente un componente de la canasta de consumo básico. Todos quisiéramos que los precios no suban, pero todos sabemos que los precios en un mercado libre se mueven, a veces para arriba y a veces para abajo. Si el gobierno considera que es valioso estabilizar precios, debe determinar cuánto vale hacerlo. Se tiene que fijar un presupuesto, porque no es razonable que el Estado asuma deudas ilimitadas para un objetivo político. En nuestro anterior comentario diario sobre el tema (ver arriba) indicamos que existen mecanismos conocidos para poder limitar el costo de una política de estabilización de los precios de los combustibles. Desde 2008 estos mecanismos han sido considerados en el MEF y, más recientemente, en noviembre pasado, cuando el precio del petróleo se encontraba en US$ 81.6 el barril y no en US$ 109.48 el barril como ayer. De haberse tomado la decisión a tiempo se hubiera ahorrado al Estado peruano y/o a los consumidores centenares de millones de soles. Pero se prefirió «timbear» con el fisco y se perdió en grande. Hace unas semanas parecía inminente la decisión de limitar el costo del FEPC tomando las coberturas de precios necesarias en el mercado internacional, pero sigue pasando el tiempo (y acumulándose las deudas) y no se decide nada. La única manera de explicar este comportamiento es que la deuda que se está acumulando no la pagará este gobierno sino el próximo. Nótese que, contrario a lo que afirma el presidente García, no habría sido necesario desembalsar los precios si se hubieran tomado las coberturas oportunamente. Lo que ocurriría es que las pérdidas del FEPC serían limitadas (o incluso compensadas) con los resultados de las coberturas y el fisco no estaría expuesto a pérdidas sin límite. 186

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