Principios de microeconomía

El mercado farmacéutico enfrenta diversos problemas de información que llevan a que su correcto funcionamiento requiera una regulación adecuada. Contrario a lo que muchos piensan, esta regulación no debe centrarse en controles de precios (abiertos o encubiertos) sino en resolver los problemas de información que afectan su operación eficiente. Una de las mejores maneras de asegurar que los consumidores obtengan los mejores productos al menor precio es asegurándose que los consumidores sepan cuáles son los productos equivalentes, cuáles son sus precios y dónde obtenerlos. Esto facilita la competencia en el mercado. Por ello, resulta muy útil otra iniciativa del MINSA, el Observatorio Peruano de Productos Farmacéuticos (OPPF), que permite consultar en línea el precio de una gran gama de medicinas juzgadas equivalentes en los establecimientos de la red pública de salud, así como su costo estimado en los laboratorios privados. Estas comparaciones de precios pueden llevar a sustanciales ahorros, tal como se puede observar en el gráfico en el cual presentamos los resultados de una pequeña muestra de consultas hechas al OPPF. Además, es muy importante que los productos más baratos estén disponibles fácilmente a través de los principales canales de distribución, labor con la que están colaborando las farmacias. En el mercado farmacéutico, la forma como los laboratorios obtienen un retorno sobre los elevados costos de investigación y desarrollo de nuevos medicamentos es que usualmente se les otorga una patente que les permite un monopolio temporal sobre su producto, lo cual tiende a generar ganancias elevadas durante cierto periodo. Cuando esta patente vence (o a veces antes, en casos extraordinarios), otros laboratorios pueden copiar el fármaco y ofrecer su propia versión del producto. Estas versiones llamadas genéricas se pueden ofrecer con marca, lo que supone los costos de mercadeo y demás de la marca, o sin marca, que usualmente son los más baratos. El problema que existe en el Perú en cuanto a la adquisición de genéricos tiene dos componentes. Primero, saber cuál es el genérico equivalente a la medicina de marca y tenerlo disponible (para lo cual el OPPF y el convenio son una gran ayuda). Segundo, tener confianza en que los productos genéricos, que se supone son médicamente equivalentes a los de marca, en realidad lo son. Este es otro tema en el que la regulación es importante, la acreditación, porque el consumidor no tiene cómo estar informado adecuadamente. En el Perú, los medicamentos genéricos (muchos de los cuales son importados) pueden ser vendidos al público si la DIGEMED verifica que se fabrican bajo condiciones adecuadas, pero no se evalúa si el fármaco producido es médicamente equivalente al medicamento de marca que busca reemplazar. En la jerga del sector, 157

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