Peruanos en el mundo

p. 151). A la mayoría de ellas se les concedió la libertad y asumieron el estatus de españolas y, en consecuencia, desaparecieron como grupo étnico (1968, p. 197). 20 Resulta difícil calcular el número exacto de la población africana del Perú en el temprano periodo colonial. Lockhart afirma que en la costa peruana había tantos africanos como españoles. Asimismo, señala que aquellos incluso habían superado a estos últimos ya en los primeros censos costeros, aproximadamente alrededor de 1570, y que si bien eran menos en la sierra que en la costa, allí también estaban presentes en número sustancial (1968, p. 180). En realidad, casi la mitad de Lima era africana desde la década de 1590 y hasta el siglo XVIII, y lo mismo puede decirse de del resto de la costa peruana (Bakewell, 1997, p. 165). 21 Los grupos de población de otras partes del Pacífico también emigraron al Perú durante el siglo XIX. Así, 1680 polinesios (llamados canacas) llegaron arribaron en 1862 para trabajar en las haciendas de la costa (Vásquez, 1970, p. 85). 22 La fiebre del oro en California atrajo a hombres de muchas nacionalidades, entre ellos un número considerable de peruanos (Monaghan, 1973). 23 McKeown (2001, p. 62) afirma que la inmensa mayoría de emigrantes chinos que pasaron al hemisferio occidental provinieron de una de las muchas aldeas situadas dentro de una pequeña área de unos diez mil kilómetros cuadrados al lado occidental del delta del río Perla, en la provincia de Guangdong. Las regiones costeras de la provincia de Fujian, y las zonas de Chaozhou y Jiaying de Guangdong oriental también tuvieron una fuerte tradición de emigración a ultramar. 24 Wolf (1966, pp. 86-87) encuentra que las relaciones de patrón-cliente son un aspecto universal de las sociedades campesinas, no solo en América Latina sino en otras partes del mundo. 25 El enganche es un sistema de reclutamiento de mano de obra en Perú que tiene siglos de antigüedad. Mallon (1983, p. 3) señala que el «enganche era una forma de adquisición de mano de obra, en la cual los dueños de haciendas o minas adelantaban dinero a comerciantes que tenían conexiones con las aldeas campesinas de la zona. Estos comerciantes a su vez adelantaban dinero a los campesinos a cambio de la obligación de ir a trabajar para pagar la deuda, a un “salario” diario fijo, en la hacienda o mina cuyo propietario había proporcionado el dinero». 26 Dekasegi es el término japonés para un trabajador inmigrante temporal (Tsuda, 1999, p. 146). 27 El censo de 1940 mostró que había un total de 17 583 japoneses en el Perú. Además de 1393 ciudadanos japoneses, 643 alemanes y 49 italianos también fueron deportados del Perú a Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial (Gardiner, 1981, p. 95). Los ciudadanos del Eje que vivían en otros países sudamericanos fueron también enviados a Estados Unidos desde Bolivia, Ecuador y Colombia (1981, p. 23). 28 La mayoría de los italianos llegó en el decenio de 1891-1901, periodo en el cual conformaron el 45% del total población inmigrantes en el Perú (Vásquez, 1970, pp. 7882). 29 Aprovechando el auge de la economía basada en el guano y el nitrato antes de la Guerra del Pacífico (1879-1883), los italianos se habían convertido en la tercera comunidad extranjera más rica en el Perú, detrás de ingleses y franceses. Ellos continuaron gozando los beneficios de la expansión económica peruana entre 1890 y 68

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