sumamente distintos de la sociedad peruana, sus estrategias de migración, adaptación y de encontrar empleo varían; asimismo, el contexto de su recepción en las sociedades anfitrionas difiere en la medida en que se establezcan en diversas ciudades o países. Mientras que los peruanos en ciudades de EE.UU. como Miami, Los Ángeles y Paterson se insertan en entornos multiculturales ya existentes, que comprenden una amplia gama de grupos minoritarios, algunos de los cuales cuentan con una larga historia migratoria en dicho país; en España, Japón y Argentina se les considera un ejemplo visible de la creciente inmigración de personas del Tercer Mundo, razón por la cual a menudo son objeto de prejuicios culturales y raciales, además de sentimientos xenófobos. Aunque esto crea barreras para la integración de los inmigrantes y sus posibilidades de alcanzar la movilidad social en estos tres países, el contexto de recepción en España, Japón y Argentina varía de modo significativo. Mientras que hasta hace poco las poblaciones española y japonesa eran relativamente homogéneas, la masiva inmigración europea durante los siglos XIX y XX convirtieron a la Argentina en una sociedad culturalmente muy diversa. No obstante, en lugar de considerar el ingreso de inmigrantes procedentes de Perú, Bolivia y otros países vecinos como una prolongación de esta historia migratoria, muchos creen que la creciente presencia de peruanos y de otros sudamericanos constituye una amenaza para el orden social. Podemos observar variaciones similares cuando comparamos el contexto receptor español y nipón. En España, peruanos y españoles no solamente comparten la misma historia cultural sino que además hablan la misma lengua (excepto los peruanos que viven en Cataluña), lo cual facilita su adaptación a la sociedad ibérica. A la inversa, aunque el grueso de los peruanos que emigran a Japón desciende de emigrantes nipones, su falta de competencia y de habilidades en la lengua y la cultura japonesas limita sus posibilidades de alcanzar la movilidad social. Es así que muchos peruanos leen la gama de potenciales conexiones migratorias y diversos contextos receptores, así como las oportunidades económicas y sociales en los países de recepción, como una jerarquía geográfica que indica futuras posibilidades. En esta jerarquía, Estados Unidos constituye una oportunidad singular de estudiar, hacer negocios o, de algún otro modo, hacer dinero rápidamente gracias a su política migratoria abierta, su mercado laboral liberal y su entorno multicultural. Muchos, asimismo, consideran al Japón un refugio porque los salarios son más altos que en otros países, en tanto que España e Italia son destinos 66
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx