Peruanos en el mundo

incluye a muchos emigrantes del interior andino del país. Es evidente que la leyenda acerca de la búsqueda de fortaleza religiosa y unidad social por parte de los esclavos africanos, y posteriormente de mestizos urbanos, para así enfrentar a los desastres naturales, resulta sumamente atractiva para los peruanos, quienes descienden de la población indígena del país o son de raza mixta, y se unieron en oposición al dominio hispano de la sociedad colonial peruana (Paerregaard, 2011). GLOBALIZACIÓN Y FRAGMENTACIÓN En 1972, los peruanos de Hartford, Connecticut, formaron la primera hermandad religiosa en honor del Señor de los Milagros fuera del Perú. La imagen pintada que estos emigrantes llevaron a Estados Unidos hace más de treinta años se guarda en la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de esta ciudad. Sin embargo, sus fundadores decidieron apartarse debido a discrepancias internas en torno al manejo de la institución. Poco después, algunos inmigrantes también fundaron una hermandad en la ciudad de Nueva York. Ellos llevaron consigo una imagen que hoy está guardada en la iglesia del Sagrado Corazón en Manhattan133. Entonces, la hermandad se dividió y se creó una segunda institución. Poco después de la ruptura, los seguidores de la nueva agrupación llevaron otro ícono desde el Perú, el cual se conserva en la iglesia de San Benedicto (también en Manhattan). Posteriormente, los inmigrantes asentados en otras partes de Nueva York, como Queens y Yonkers, en Westchester y Long Island, así como en ciudades vecinas tales como North Bergen, Paterson, Elizabeth y Kearny, en Nueva Jersey, también crearon sus propias hermandades. A finales de la década de 1970 y a comienzos de los años ochenta, los peruanos también formaron nuevas instituciones en Stamford, Connecticut, Washington DC y Virginia. Sin embargo, estas dos últimas se dividieron en dos agrupaciones independientes, cada una de ellas con su propio ícono. Este culto al Señor de los Milagros de los inmigrantes peruanos en Nueva York y otras partes del noreste estadounidense en los años setenta solo fue la primera de varias oleadas de despertar religioso entre dicha población. En esta década y a comienzos de la siguiente, los inmigrantes en la zona de la ciudad de Nueva York crearon varias instituciones similares para honrar a otros santos católicos. Entre ellas figuraban hermandades de San Martín de Porres en Brooklyn, Queens, y Manhattan, en Nueva York; Paterson y Union City, en Nueva Jersey; y Hartford, en Connecticut. Del mismo modo, se formaron agrupaciones dedicadas al 187

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