Peruanos en el mundo

peruanos en Miami hubiesen logrado organizar una colecta de tales dimensiones, en colaboración con el Consulado peruano. Por su parte, los inmigrantes en otras partes de Estados Unidos también expresaron su deseo de enviar ayuda a las víctimas del El Niño, y el 22 de marzo de 1998 la AIPEUC102 organizó una telemaratón; es decir, una colecta nacional organizada localmente por sus sucursales en Norteamérica (Los Ángeles, San Francisco, Miami, Nueva York, Chicago y Montreal)103. En Los Ángeles, el presidente de la sección local, que representa a una de las comunidades peruanas más grandes de Estados Unidos, invitó a diversos artistas, músicos y grupos de danza peruanos para que entretuvieran a los participantes en una sala de banquetes arrendada en Hollywood. Además de la cuota de ingreso obligatoria de veinte dólares, se alentó a la gente a hacer contribuciones voluntarias. La mayoría colocó discretamente un billete de diez o veinte dólares en las cajas que los organizadores usaban para recolectar el dinero, pero a unos cuantos se les invitó a que subieran al escenario para que entregaran su contribución públicamente. Todos ellos eran empresarios y profesionales exitosos, además de miembros bien conocidos de la comunidad peruana en Los Ángeles, quienes donaron hasta mil dólares. Al mismo tiempo, asociaciones peruanas independientes de la zona de Los Ángeles —como el Arequipa Club en Orange County— organizaron otras colectas. Con el fin de estimular la competencia entre las comunidades peruanas por toda Norteamérica, los dirigentes de la AIPEUC constantemente tenían a los organizadores y participantes en las muchas colectas al tanto de los resultados actualizados alcanzados en otras partes del país, para crear así un sentido de simultaneidad y de compromiso compartido entre los peruanos en América del Norte. El resultado de las muchas contribuciones fue posteriormente transmitido a los peruanos en distintas partes de Estados Unidos y Canadá a través de la prensa local104. El sentido de corresponsabilidad de los emigrantes no se dirige solo hacia los compatriotas que se quedan en su país de origen, sino también a aquellos que viven fuera del Perú. Esta preocupación periódicamente genera debates y campañas dentro de las comunidades de inmigrantes, para demostrar así su solidaridad con los peruanos que están sufriendo la injusticia y la discriminación social en la sociedad anfitriona, o que de algún otro modo son víctimas de la mala fortuna. En Miami, en enero de 1998, un grupo de peruanos formó un comité para apoyar a sus paisanos que estaban luchando por regularizar su condición de ilegales en Estados 152

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