permanentes de Estados Unidos a la semana de su arribo, y que adquirieron la ciudadanía estadounidense unos cuantos años más tarde. Su nuevo estatus les abrió el acceso a más beneficios sociales y les otorgó los mismos derechos legales que a otros estadounidenses. Con ello también se incrementó su capacidad de llevar parientes del Perú a Estados Unidos mediante la reunificación familiar, un derecho que resultó crucial para la transición de la fase dos a la tres en el desarrollo de la red transnacional de Elvira. En 1958, Dolores, una prima de Elvira nacida y criada también en Chumbi, consiguió una visa de turista para visitar Estados Unidos y viajó a Miami (véase la figura 8). Unos cuantos años más tarde, ella logró llevar a su esposo gracias a la reunificación familiar, y posteriormente ambos partieron a Chicago, donde viven actualmente. En 1960, Miranda, otra hermana de Elvira, llegó a Miami a través de Dolores, quien también la ayudó a encontrar un empleador estadounidense. Miranda pronto consiguió la residencia y posteriormente, la ciudadanía. Ese mismo año, Teófila, la madre de Elvira, también llegó allá y fue la primera de sus parientes en emigrar a Estados Unidos mediante la reunificación familiar. Su madre, que también proviene de Chumbi, solamente había estado unas dos veces en Lima antes de emigrar al país del norte, lo que explica su deficiente español. Sin embargo, durante sus casi cuarenta años en Estados Unidos, esta quechuahablante, inicialmente monolingüe, no solamente aprendió español, sino que además mejoró considerablemente sus habilidades comunicativas en inglés. Teófila recuerda: Cuando llegué creía que todos en Miami hablaban inglés. Claro, yo entonces solo hablaba quechua pero entonces aprendí castellano, y hoy puedo hablar con casi todos aquí. Hasta aprendí inglés, quiero decir para ir y hacer las compras y ese tipo de cosas. 109
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