Perlas y Flores N°18 al N°57

2 <1Que¡vuestra cabellera no se halle nun– ca en desór<len; lo que mas nos gusta 0:3 la limpieza; vuestras gi-acias dependen dé vuestras manos, pero hay muchas ma.neras de cambiar la forma; que cada una, ante todo, se mire en el espejo. PERLAS Y FLOR S. Moros en la costa. Ansiosa de que cubran tus blasones frescos lanreles, merecidas palmas; se asegura, Leonor, qne te dispones á subyugar las almas. Par;t que arranques ele pasión suspiros y doquier halles el palenque franco, ensaya la fir1neza de tus tiros; te serviré de blanco, Sntisface sin miedo tus antojos y el sentimiento de piedad que calle; el dardo lanza de tus lindos ojos y el corazón que estalle! SAMUEL VELARDE. ......._~~- ..... ,. Los Dependientes. <1Un roetro largo exije Chhellos sim– plemente separados sobre la frente, era el peinado de Lasdamia. Un nudo lijero sobre la corona de la cabE:za y que deja las orejas descubiertas, sienta mejor á los rostros redondos. La primera de es– tas mujeres dejará caer sus cabellos so– bre sus hombros, como cuando Apolo llevaba la lira; la segunda. levantará. sU'l trenzas como Diana cuando peri:ieguía á las bestias salvajes. Una nos encanta por los bucles flotantes de su cabellera, y la otra por su peinado cerrado y pe– gado á las 1:denes, Una se conforma con adornar sus cabellos con una concha brillante; la otra d:í á los suyos la ondu– lacion de las olas, Sería mas fácil con- tar las hojas de un roble copudo, las abe- Oostumbre es, entre los depenclientes jas de la Hybla; las bel:ltias que pueblan de las tienda8 rle comercio, h1tblo.r siem– los Alpes, qne contar las modas y las pre en plural, como si ellos, QUE NO parttreB que diariamente veo pasar. PASAN D~ LA ESFERA DE EMPLEADOS, fue- «Hay muchas mujeres a quienes sien- ran ::-ócios de sus patrones ó, por lo me– ta un peinado en apal'iencia neglijente; nos, partícipes en la 1·eprijsent ,cion so- de manera que se las oree arregladas de cial de nna casa, -¿ Y por qné? . -Porque mañana vií.n á enterrarnos en el pan teon ele Bellavista. La tímida, ~eñorita dió nn salto y casi se vá de espaldas. -¡Es pobible!. .. ¿ Van á enterrario á ustede vivo? , ""7" _N ó, señorita_: es al hijito del patron a qmen enterraremos mañana. -¿Vivo? -Il est mort de congestión á la qabe.ia del cerebt0. La señorita soltó, entónces, la ca.rea,. jada y, volviendo la es palda al depen. diente, fuése diciendo: ¡mentecft.to! Por mi parte, me suscribo á ta n me– recido obsequio, y uo por eso dejaré de seguirles la pista. Juuo Muo ¡ Tal es el mundo 1 Música, aplansos, flores y corone.e Para el eximio artista. Que, en la escenR, se portá Remedando el dolor y la agonía, Del que, rendido al peso de sus pena.e, '.l:riste y amargo ¡n.dio~d le dá á la vida... Música, aplausos, flores y coronaH.... No sois, oh culta sociedad, mezquina Para otorgar laureles Al génio d el artista; Y goza.is con la imágen del tormento De la enlutadll- víctima, ayer, estándolo solamente desde aquel Las crónicas de todas partes so han instante, El arte debe imitar á la ca- ocupado varias veces de censurar tau Sfüdidad. Tal era el amable desól'Clen de ext: añn. corno ridícula conducta; pero !ole cuando Hércules la vió por primera los dependie11te,1, erre que erre, insisten in– vez en una ciudad tomada p or asalto y corregibles en su propósito de pouerse gritó: «La amo!)) Tal era la princesa que en ridículo ante las gentes. fué abandonada sobre la ribera de Naxos Un caballero le preguntaba hace po- cuando Baco la llevó sobre su carro y cos mesEs á uno de estos mentecatos: Que tan triste papel juega., inocente, En el sangriento drama de la vida.! los sátiros le gritaban «Evoh é!)) - ¿Tiene U. casimir negró? El mundo de los vivos, corno el de la -No tenemos, contestó el dependien- pintura, ti@ne sus figuras de estilo, sus te con cierto R.Íre de importancia. figuras de raza ó de ca.dcter y sus figu- - ¿ Y calzoncillos de punto? ras de géuero; y el artista, que pei11,L á -Nos llegarán mañana de Europa.. una mujer debe estudiar con detenida -Entónces vendré á verlos muy atencion, elegir y modificar el géuero temprano. de arreglo que sea mas conveniente á -Es que no estarémos aquí. esa fisonomía y mas confnrme con las -Pero si mañana no es fiesta. leyes de su arte. -Así es; pero mafütna nos casamos. Las mujeres jóvenes tienen siempre -¿Va U. á casarse tan jóven? mucha gracia para levantarse el cabe- -N ó, señor; e patrón es el que se llo y hermosearse el fresoo roRtro con casa.. sus perfumados bucles; pero como es ¡Nos casamos! Por la manía de usar evideute que un eleg,rnte peinado, por el ·nos, ya quería el dependiente ser. tam• mas que sea de moda, no con-viene por bien el marido de la mujer de su pa.- igual á todas las fisonomías, lo mas pru- tronl dente y discreto en tan delicado asunto No había trascurrido uu trño, cuando es que, cada una consulte sus propias dudas y gustos con un peluquero artista, el mismo cabRllero preguntaba en la. misma tiendn, de comercio! competlntel en ]a m~teria, talGolomo el -¿Puede U. aceptarme esta let1·a? que en a e egninte pe nqnería i lón es• -No tendremos inoonveniente, como tá enoargado cxolnsivamente de peinar no sea mañana, á las señoras, Lo demás es :ponerse en ridículo, por -¿Y por qué? el deseo de agradar á los hombres, si- -Porque probablemente, mañana es- guiendo il tontas y cieg.1s los preceptos tarémos de partol de la m - da. -¡Cómo! -Sí, señor, como U. lo oye. ¡La Modal. .. ese caprichrso fantasma -¿Usted estará de pt1rto mañana? que cambia de :fisonomía, de vestidos; -Nó, señor, la esposa del patron de de usos y de costumbres oon la mismHi la casa¡ y como él tiene las llaves de la facili 1ad q ne so cambian las estaciones h ca.J· ª·" del año; esa ada mist ariosa. que os alu- cina y encanta con sus múltiples atrae- Pocos dias despnes lleg6 una bella se- tivos, pero que os convierte á veces en _ñorita: verdaderos pulichinelas. -¿Puedo venir, mañana, á cancelar · \ una cuentecit~ que debo á. la casa? A. vm LA E. D!l1,GAP0, J -Nót señorita,¡ A' DE LA E' DELGADO, - Para todos. Los fü,onomistas han observado qne un cútis blaucot una tez !impida, son indicios de génio alegre y buen cará.c• ter; mientra8 que. el cútit:1 amarillento Y la tez sombría anuncian, por el contra– rio, un espíritu concenti·ado, de~azo_na• do, un carácter poco comunieat1!º• U na tez pálida indica indolencia fí111ca y moral; una tez colorada, _arrebaw' cólera, ..... Soneto. Del fértil seno de 1& madre España N aoe el altivo 'rajo en breve ouna, Y creciendo con rápida fortuna, Ceden los pinos á su augtlsta safta, Si rompe cerroR¡ si florestas baña, Es río el il1ajo; su corrientP es una, Sea en la veg; a.uchíHima. laguná1 _ Sea sierpe enroscada. en la montans 1 Mirádle de Aranjnez en los ~ergele Vedle de::;de la Odnta.ra esll·amefüi; Oontempladle al llegar al Ooeano .. i ··• Asi del alrná en cálidos rieles El genio brot~, y rautlo se despeña, Río caudal del pensamiento buttiano, ÁNTONfo Bos X>I Ot.!MO•

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx