Perlas y Flores N°18 al N°57
2 La~ mariposas -=-. tan presto besan las lindas ros:rn , como el ciprés; luego i:;us alas bellas infla:µ1a. vívida llama. ' -¿Así es? ...:.,,. -¡Así es! Niña inconstante, no las imites ... fíjete amante . solo nn amor, · que los caprichos matan la calma y dán al alma... -¿Doiol'? ...;..¡Dolor! RroARDo PALMA, Contra versos ~stornuclos. • ARTÍCULO CONSTIPADO. ¡¡ Aháaaaaa 11...... ¡¡ Schtzzzzzz !!... ..• . ¡Jesús me valga y me asista! . ¡Qué frias son estas mañanas de lll· vierno. Apénas abro los ojos, dHspués de dor– mir diez horas, y comienzo á estornu– dar como un viejo de cien año~. La t oz que, también, me ahoga, no me deja un solo instante; y aunque me– to la cabeza bajo todas mis almohfl<las, á riesgo de Hofocarme, biento un frío tan intenso que ya temo que loa seaoi: se me hielen en el cráneo. No saldría de mi cama basta que vuel– va el verano, pero te11go que escribir cuatro páginas en verso, y no hay más que levantarse, aunque me lleve la trampa ...... Forrado ya y retobado en un grueso paletó; .con un ponche de cognac, mcti<lo entre las costilias, y mi cigarro eucen– did o, más lar go que u na sacuara, pluma. en ma.uo, me prepa.ro en mi cómoda bu– taca, a cord inar mis ideas y ¡abur! comiesen los versos á salir como fideos. ¡¡¡ Schtzzzzz! !! Pero vuelvo á estornudar tan estrepi– tosamente que, uunque trato de ins1ü– rarme para comenzar la. obra, la musa no me sonríe y se me pone de espalda~: dice que ella no tran:sije co •, las rudas ex.igenl'ias de lo que un gal eno llama la. membrana pituitaria horriblemente irri– tada. En tan bárbaro confliot0, dejaré la ¡,oesía para oca~ión mas propicia y,__en cambio, escribiré en burda prosal algo 6, cerca, de }tt, historia de esle infernal constipa.do que me trae al 1·etort,ero. V amc§ á ver lo que sale. · I. ¿Quién invenfatía el constipado? ~u orígen, ó á lo méno s su principio; ee pierde en la oscuridad de los primiti– vos tiempos; y apuesto u n par de violi– nes á que níngúu doctor sa .be, ni de la misa la. medía, si se le vii á ex aminal' 011 cuestión tan importante. • Pero, en mi l.rnmi k1e concept0, deb 0 sel' el constipado tau antiguo como ti hombre; y aquí expoudré l~s razon\:1:1 qtw iengo para creerlo. PEltLAS Y rLORÉS. Aclán an<laba desnudo por esos mun– do"' de Dios, desde aquel solemne in~– tante < 0 n qne salió c1e las mt1nns del ar– tífice Snprc·mo; y aunque, deF-pués del fuuei--to atraeón <le la manzana, tenía ppr calsonc.illos algunas hojas de higue– ra, no eH po ,ible asegurar que ella8 lo. p1·eserva.rían <le coger un constjpado, en las mañanas de in ~ierno, Además, es muy sabido que vivía á la intemperie, sin tener techo ni cama que pudieran resguardarlo e.o. las horas de Ja noche, del exceso de las lluvias y el frío soplo del viento. Y siendo vida tan perra la que el infeliz llevaba en er.osfe• /ices tiempos, es muy fácil concebir que Ad n que füé el pr~wer hombre qué vi6 la luz en el mundo, anduvierR. constipa– do cun demasiada frecuenoia; siendo así, por consiguiente, como puede asegurn.r– se que el constipado es antiguo, tnnto– como el hombre mismo, que es el que se aguallta el clavo, sin decir una palabra, II. ¡¡Schtzzzzzl! ¡Otro estormvlo y van cinco! ¡Y qné pRñuelitos eisto!ól los qne nos trnen ahoral Ya uno no puede sonnrse á su gusto las narices 1 como en el tiem– po en que había esos pañuelos <le st:>da ó depallacote que, á falta de sobrecumaR, Be luc:ian en la cuja. Pero sigamos la bbtoria; y, des pué¡:¡ de discurrir, como ya hem-· s discurrido, se:bre el orígen ó, al ménos 1 princi}.lio del constipado, vámos c on los ei;:tor nu– dos, ya que estos se hitn em peñn.c.lo en deshuesarme la pava. Los estornudos so n, pu és, sínto1ñas del constipado, como hu.ce poco me dijo un señor facultativo; y, p or consiguien• te, son tan antiguos como él (nó como el facultativo, sino como el constipado.) Pero eso no es lo curioso, sino las apre– ciaciones que de elios han hecho algu– n os, y las que pueden hacerse, mientras haya mentecatos, astrólogos y espiritis– tas. Los egipcios y los griegos les dieron, en otro tiempo, el mi8terioso carácter de revelaciones divinas, y ~stablecieron so– bre ellos ciertas reglas infalibles, por ias que, ya los .veían oomo felices annn– cios, ó como malos agüeros en sus guer• ras y negocios de la más alta importan– cfa., Así, pués, los estornudos eran siém– pre favurables, si venían I:JOI' la tarde; y adverso!:!, ai en la mañana ó al tempo de ir á la mesa. Al momento de aoos• tarse eran Rigno de victoria; pero cuan– do acaecían á la horn de vestirse• entón– ces sí que era cosa de temblarle· á uno las carnes. ¡Oreja! .. , ... Pero sigamos, que Dios no ha de permitir qua nos aplaste la casa. El sábio augur Eufrantida.s predijo, en aquellos tie :upos, la victoría de los griegos sobre el poderoso Xerxes, por– que uno de los que allí coucurrieron es• tornudó fuertemente á la derecha de T 1;;místocloa. Cuando uno estornudaba en el tem• .rlo, se le consideraba. endiliblado, y bién podía arrancarse las uariees y el pell · . d ·t . E:IJO, por via e pem encia, si quería verse li- bre del ma-:i tremeudo cai:,tigo. El jóyen .én,1.rnorado qne hallánd(,se al lado 1zqmer<lo de su nova., e~tornu– daba, ~eguro ~ebía estar de no alcanzar en la vida la dicha que ambicionaba· y al contrario, sí~ hallándose á la derecha' le venía u11 estornudo, tenía de1:1de es¿ instante la plena seguridad de realizar sus en~ueños. ¡Cówo Lu hiera estornudado yó á la derecha de A11tucal Y últimamente, señores, cuando un escritor egip~io estornudr..ba en momen– tos de hilvana,r algunn. historia pal'ecida á la preseute, dej:-:i ba incontinenti 1 11 EJu• ma, tomabR. su buena copa 1le Moscatel ó de Pisco y se metía en la cama para dormir ocho dí1:1.s. ¡¡ Si;htzzzzzll He vuelto á estornudar, y sigo en es– te momento la regla de los egipcios, ¡A la camal 1···············'··································' Estamos en media noche: mañfmaha- remos los versos, A. DE LA E. DEL<lADO, "JI argn.rita" DULCES imctJEBDOS DE LlMA. Y,t zarpa la. velera "Margarita t" 1fage~tnosa surcando el h,go azul1 Y lleva pnesLa la arrogante proa Al puerto mas hermoso del Pe-1 ú. Ya zarpa co n destino al N~10vo Mundo Al maanífi.co mundo de Colon; Al continente donde está mi pat:i?•,, Donde todo es grandeza y bend1c1on. Donde entre.flores perfumadas,ee alza De Lin1~ encantadora la ciudad, Por las auras del Rímac arrull~da, Bajo un cielo de hermoda claridad. Allí mecióse mi dorada cuna, Los restos de mi madre están allí, y todas, todas las amadas p~e nd as De adorado recuerdo para mi. Yo dejára de Europa la grt:t nd eza Y este puerto bellisimo españ.ol, te Por solo un rayo de la luz brillan • De que es emporio mi peruano sol, 't 11 Quién pudiera, gracioe:a ''Ma~~ari "' Las ondas como tu luego surca ' y del Callao a las bermo~as rlayas, Al soplo de las auras arribar. b ., t men~a<lo viaje, Sigue con ien u 00 , tí• Que mieutras vuelves pen 9t tre yo en t Llévale ti Lima este cordial ~aludo, y píllele un recuerdo para llll; Adios velera "l\fargarita.," llega De tu p~rtida la tin1eblit en p_os;d . , ·ma se pier ª• En la tridteza m1 an1 ·t " adiosl Adios1 herruosa "Margan a, LucILA MANROl t>E FLOBE81 Oá.diz, Junio 27 de lS 6 0.
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