Peregrinaciones de una paria

88 FLORA TRISTAN rante los tres meses de espera, conservó el mismo tono afectuoso, buenó y leal. Al fin, comprendí que me en– gafiaba. Sus acciones no tenian ninguna relación con sus cartas y esa contradicción me hizo descubrir aquello que se tomaba tanto trabajo en ocultar. La correspon– dencia con los otros miembros de la familia era muy amable y, según creo, un poco más franca. Mientras permaneci sola en casa de mi tío, no tuve tiempo de aburrirme. Estaba siempre ocupada en recibir o en hacer visitas, en escribir o ver todo cuanto había de curioso en el pais, de modo que el tiempo transcurría muy rápidamente. Habia llegado a Arequipa el 13 de septiembre. El 18 del mismo mes, sentí, por primera vez en mi vida, un temblor. Fué ese tan famoso por sus desastres, que des– truyó por completo Tacna y Arica. La primera sacudida– tuvo lugar hacia las seis de la mafiana; duró dos minu– tos. Me desperté sobresaltada y casi arrojada fuera de mi lecho. Creí estar todavia a bordo, mecida por las olas y no tuve miedo; pero en seguida, la negra se levantó y gritó: "Señora, ¡temblor, temblor!''. Abrió la puerta y salió al patio a donde me precipité tras de ella, ec'hán– dome el peinador sobre los· hombros. Los moVimientos eran tan violentos, que nos vimos obligadas a echarnos en tierra para no caer. El más valiente hubiera tenido miedo al sentir agitarse asi el suelo y al ver las oscila– ciones de las casas. Todos los esclavos estaban en el pa– tio, de rodillas, rezando, petrificados y como resignados a morir. Regresé a acostarme. Mi prima vino en seguida. El terror babia trastornad.o su rostro.-¡A'hl ¡Florital -me dij0-, ¡Qué horrible terremoto! Estoy segura de que una parte de la ciudad está derrumbada. Un dia me sucederá quedar sepultada bajo ·las ruinas de ml Vieja casa. Y us– ted, mi querida amiga, que no está acostumbrada a se• mejantes convulsiones ¿qué efecto le ha producido? -Prima, crei estar todavía en un na.vio. Es a.si co– mo se siente el movimiento de las olas y no he tenido m!edo sino . cuando me encontré en el patio y V1 lnoli-

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx