Peregrinaciones de una paria

PEREGRINACIONES DE UNA PARIA ,.. IX LOS ~os DE MAR. - UN INGENIO AZUCARERO Los limeños han escogido, para tomar baños de mar,· JI sitio, para mi, más árido y más desagradable de la costa. Ese lugar se llama Chorrillos. La familia ;Izcue, ha– l>fa alquilado, en Chorrlllos, una casa para la temporada 7 .me invitó a pasar alll el tiempo que desea:ba. M. Izcue vino a ·buscarme por la mañana, a las sie– ~e, y subimos en seguida a la calesa. Debiamos recorrer cuatro leguas ¡obre ·arena; el camino, a pesar de todo, es bueno para los caballos; la arena es sólida y . no se hun– ~e como en la de las pampas. El campo es muy desigual. A la vegetación sucede la aridez de una tierra negra, so– l>re la que se ve de lejos, algunos árboles. A la mitad del camino se atraviesa el bonito pueblo de Miraflores. Ese pueblo tiene árboles, casas encantadoras y dos torres desde las cuales se distingue todo eL campo, Lima y el mar, que está a un cuarto de legua. Es ciertamente el más lindo lugar que he visto en América; después de ha– berlo dejado, se encuentran campos de papas y de alfal– fa, pero ninguno de trigo. Llegamos a dos casas de her– mosa apariencia, pertenecientes a M. Lavalle, antiguo lntendente de Arequipa, y vi magníficos jardines depen– dientes de esas casas y en plena campiña naranjos, pa– payos, palmeras, zapotillos y toda clase de árboles fru– tales . A los qiez m1nutos de ese sitio, se atraviesa el Barranco, pequefía aldea situada entre a·bundante folla– je, grandes árboles y mucha agua. Al dejar ese oasis, hasta Chorrillos, no hay sino áridas tierras . Habiamos tenigo, durante todo el camino, una niebla espesa y hú– m eda; sentía mucho frío; llegué enferma y me acosté después de· haber bebido una taza de café bien caliente.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx