Peregrinaciones de una paria
PEREGRINACIONIDS DE UNA PARIAJ 299 en las palabras del sedicente presidente del Perú, pe,. seedor, en su patria, de grandes riquezas; el noble 1.l 'El.mbicioso holandés vió en este extranjero un partid() conveniente para una de sus hijas y acogió su pedid<>. Declaró su voluntad a Carolina, quien quedó petrificada,. Rlva-Agüero tenia entonces cincuenta y cinco años, er$ de una repugnante fealdad, de mala salud y de caráctec triste y severo. La joven con la desesperación en el co. razón, fué a echarse a los ples de su madre y a pedirl<t protección; pero ¡ay! la pobre madre, esclava como su thija, no podía sino confundir sus lágrimas con las de su niña. El noble esposo, amo absoluto de su familia, vic) callar ante su voluntad todas las resi¡¡tencias. En todo el círculo de la familia Delooz, no se encontró una sola ¡persona que se atreviera a observar al padre que procedía. ~on crueldad, echando a su hija- entre los brazos de un. viejo hipocondriaco, y con imprudencia, casándo.la con, ¡un desconocido que quizá los engañaba. Esa sociedad ho• landesa, aun más esclavizada que la nuestra por los pre• ~uicios del orgullo, encontraba que el presidente del Perll era un excelente partido para Carolina Delooz y .la pobr~ nifia se vló obligada a sentirse honrada, contenta y feliz. 'l'enia diecisiete años cuando se casó con el viejo. Poco después de su matrimonio, la joven se vió obli• gada a dejar su madre y a sus hermanos a quiene11 amaba tiernamente, para seguir a su marido a sus Esta... dos. Llegó a Valparaíso con un hijo de quince meses y· encinta; estuvo alli cerca. de dos año_s, viviendo en un~ casa amueblada en la forma más mezquina, sln atreverse a preguntar a su augusto esposo cuándo pensaba con– ducirla a ·su palaéio. M. de la Rlva Agüero (1) había agotado sus escasos tecursos para subvenir a está miserable exls• ten.cia· y ~e vió obligado a traer a su esposa a Lima. tAhl cuál debió ser la desesperación de esta Jóven a la vista de la casa en donde la establecló:,su marido. Su áesgra• • "" ... A. (1) ~unqu~ Innecesario, ~dvertlm;s que .se ha respetado, por. , conservar el carácter de la obra, la inicial M. (de Monsteur, se.. flor, en francés), delante de los apellidos, como en el original. N. ~ ,
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