Peregrinaciones de una paria

PEREGRINACIONES DE UNA PARIA 225 pantada del peligro que acababa de correr, temblaba de terror. Se pasaban entonces muchos .meses sin que osara hacer la menor tentativa. Sucedía también que en el momen_to de confiarse a una portera que le parecía buena Y digna del terrible secreto que iba a decirle, ésta era cambiada y reemplazada por una especie de cancerbero cuya voz sola helaba a la pobre Dominga. En medio de estas crueles ansiedades vivió durante ocho años, la joven religiosa. No se concibe cómo su salud pudo resistir una tan larga agonia. Al fin, .sin– tiendo que ya no podía más, se decidió a franquearse a una de sus compañeras a quien amaba más que a nin– guna otra y acababa de ser nombrada portera. Su con– fianza se encontró, felizmente, bien colocada y Dominga. una vez segura de la ayuda y del silencio de la portera, sólo pensó en el medio de procurarse lo necesario para. la ejecución de su proyecto. Necesitaba confiarse a la. negra, su mandadera, pues, sin el concurso de esta es– ciava, era imposible tener éxito. Esta confidencia iba ro– deada de peligros y en esta circunstancia, como en to– das las relacionadas con su plan de evasión, Dominga fué admirable de valor y de perseverancia. No podía co– municarse con su negra sino en el locutorio y a través de una reja. Las palabras de Dominga podían ser escu– chadas por una de las silenciosas religiosas que iban Y venian sin cesar al locutorio, y sin cesar también, tenían el oido en. acecho. He aqui cual fué el plan concebido por Dominga y que tuvo el atrevimiento de exponer a su negra, ofreciéndole una buena recompensa para resarcir a esta esclava de los peligros que podia correr. Era preciso que la negra consiguiera una mujer muerta, y la trajera por la tarde, a la caida de la no– che, al convento. La portera la abrlria y mostrarla el lugar donde debia esconder el cadáver; en seguida, Do– minga, durante la noche, vendría a buscarlo para lle• varlo a su lech •• prenderle fuego y después escaparse, mientras las lla??ias quemasen el cadáver en la tumba. No fué sino muchislmo tiempo después de haber cono- - 18

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx