Peregrinaciones de una paria
170 FLORA TRISTAN mosna, se siente honrado al ser saludado por un prelado cubierto de seda carmesí, que. lleva una cadena de oro al cuello, una h ermosa sortija en el dedo y va seguido de cuatro sacerdotes ricamente ataviados. La hermana era también graciosa para todo el mundo e igualmente los .hermanos. Bajo esta apariencia de rústica sencillez, todos aprecian con bastante exactitud el corazón humano para conocer el valor que se debe atribuir a las cortesías que descienden de lo alto y que creen poder ofrecer en compensación de las virtudes que las faltan. Valdivia golpeaba en el sitio preciso al atacar a~ obispo y produjo un efecto correspondiente a la grave– dad de sus acusaciones. Publicó en su periódico, una se– r ie de artículos en los cuales describía la avaricia del prelado con los colores más odiosos. Y cuando exaltó. hasta el colmo la indignación pública, probó que, du– rante toda la duración de su episcopado, M. de Goyene– che no había distribuído anualmente, a los indigentes de la ciudad ó a los curas del campo, sino 1.000 pesos, mien• tras que hubiera debido emplear 14.000 para este uso, sobre los 100.000 que la ciudad concedia a su obispo. Des– pués establecía la cuenta de las sumas robadas a los po– bres y demostró que, en el curso de diez años, les había sustraído una suma que ascendía, con sus intereses, a 200.000 pesos (más de un millón de nuestra moneda) y el monje pedía a grandes gritos que se forzara al obispo a la restitución. Todo el mundo, aun los amigos de la familia Goyeneche no podían dejar de reconocer la ver– dad de los cálculos de Valdivia y las conclusiones dedu– cidas de ellos. Por toda respuesta, los Goyeneche vocife– raban sobre la irrev~rencia y el escándalo de semejantes ataques y se negaban a entender el asunto de otra ma– nera. Valdivla no abandonó su presa, persiguió al obispo con una constancia y una fuerza de lógica que redujeron al silencio a los timidos defensores del prelado. El pro– pósito del audaz monje era el de hacerlo comparecer ante un tribunal de alta jurisdicción, con una acusación de peculado. M. de Goyeneche de una salud precaria, habría
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx