Nuevas voces literarias

67 Nuevas voces literarias tan privilegiada y valiosa, que el doctor Arbulú conservaba una parte de los manuscritos de este gran escritor peruano, cuya biblioteca fue donada posteriormente a la PUCP. El doctor Ricardo Arbulú Vargas fue fundamental para la conservación de la obra de Martín Adán, pues lo acompañó en un período crucial de su vida. En esas reuniones de café, la música era infaltable, era de los casetes del Dr. Arbulú, o si no de la emisora “Sol Armonía”. Esas melodías tan suaves y melodiosas bañaban nuestros recuerdos y palabras. Disfruté mucho con las melodías de Beethoven, Schubert, Mendelsson, Chopin, Liszt... Las horas de trabajo eran regocijo del alma… la música era de todo el día. Las festividades eran punto aparte: En Navidad, el doctor Arbulú se aparecía con un gran panetón y lo compartíamos en el “Café Benvenutto”, como bautizara los lonches diarios de 7:00 de la noche, en esa inolvidable y elegante mesa de mármol que perteneciera al Dr. Pedro Benvenutto Murrieta, quien fuera rector fundador de la Universidad del Pacífico, bibliófilo, amante del Quijote de la Mancha y poseedor de la colección más completa que haya visto de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, en diversos idiomas y tamaños, todos ubicados en un estante con puerta de vidrio, lleno de ellos. En octubre, turrón de doña Pepa. Ocasión en la que nos contaba diversas historias de nuestra ciudad de Lima, vivires de una Lima que se fue, en donde el señorío y la elegancia primaban en sus habitantes. Y, en los cumpleaños, torta. Gran regocijo por el cumpleañero de turno y un brindis tradicional con un shot de whisky puro, el cual, según indicación del doctor, se tenía que tomar de un solo sorbo y sin descanso, según decía, para saborear realmente lo que es un buen whisky.

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