Nuevas voces literarias

68 Poetas y narradores de la Biblioteca Nacional del Perú Inolvidables momentos compartidos en una hermosa biblioteca totalmente poblada de reliquias bibliográficas de un personaje como el Dr. Pedro Benvenutto, quien encargaba a diplomáticos y autoridades que le compraran los mejores libros de todos los países adonde se dirigieran. Una biblioteca que tenía la colección completa de las emblemáticas revistas Variedades, Amauta, Cultura Peruana, Zuácate, Zas, entre otras. Y dirigida por mi maestro, el doctor Ricardo Arbulú Vargas. Quiero cerrar estas reminiscencias, tan atesoradas en mi vida, con algunas expresiones muy propias del Dr. Arbulú, que produjeron reacciones en mí, entre graciosas y de sorpresa, en distintos momentos; en especial, cuando caminábamos del brazo, saliendo de la Universidad del Pacífico, como a las 10:00 p. m., desde la calle Sánchez Carrión hasta el paradero en San Felipe, para dirigirnos a nuestras casas. El doctor Arbulú, siempre acompañado por el buen amigo Pedro Godoy Ruelas, quien también trabajaba diligentemente en la Biblioteca Benvenutto por las tardes. Expresiones tan del doctor Arbulú como: - “… Lagarto, vaya qué caso…” con el rostro gracioso, que causaba hilaridad en mí (cuando estábamos hablando de algo gracioso). - “… Gladysita, tienes que cuidarte de los vientos de San Andrés…” refiriéndose al friecito de las entretemporadas, (saliendo de la universidad a las 10:00 p. m., camino a casa). - “… Luego, con una actitud tremebunda…” agregándole una expresión de terrible a sus palabras y expresión, (cuando se refería a un hecho o persona terrible). Tanto que contar de lo compartido con el Dr. Ricardo Arbulú Vargas, destacado bibliotecario, miembro del grupo de estudiantes universitarios

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