El anciano narrador se aclaró la garganta y anunció a su público expectante: La señora motelo, a quien los hombres llaman también tortuga, camina con paso apuradito en el bosque. Ha salido temprano de su casa. Temprano en el bosque es la hora en que canta la señora perdiz, la hora en que emite su poderoso grito el cotomono y la hora en que el rugido del otorongo paraliza de temor a los habitantes del bosque. Camina con paso apuradito. Ha salido temprano porque quiere llegar al pie del árbol de ubus antes de que otros habitantes del bosque lleguen al árbol y recojan los agridulces y fraganciosos frutos que a ella tanto le gustan. Teme quedarse sin su ración de ubus si es que llega tarde, después que otros habitantes del bosque. Pero camina con paso apuradito porque, en el camino con dirección al ubus, está sintiendo en el La señora y las termitas motelo
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