Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 90 “Para que la fiesta pudiese realizarse deban salir del permetro de la ciudad todos los forasteros y “...todos los que ten an las orejas quebradas, y...todos los corcovados y que ten an alguna lesi n y defeto en sus personas, diciendo que no se hallasenen aquellas fiestas porque por sus culpas heran as hechos, y que hombres desdichados noera justo que se hallasen all porque no estorvasen con su desdicha alguna buena dicha; hechaban tambi n los perros del pueblo porque no aullasen”128. “Cien indios aderezados como para ir a la guerra corr an en direcci n a cada uno de los cuatro suyus, entregando las voces “Salga el mal afuera” a mitimaes que a su vez trasladaban las voces a otros mitimaes hasta llegar a r os caudalosos en donde se ba aban estos y sus armas, al mismo tiempo salan todas las gentes a las puertas “...dando boces, sacudiendo las mantas y llicllas diciendo: ‹Vaya el mal fuera›”129. Posteriormente el Inca y todos los demás se lavaban en las fuentes y los r os, y al retornar a sus casas com an una mazamorra espesa de ma z, absteni ndose de actos de violencia. Tambi n en otros pueblos y etnias como los Muiscas en Colombia, Mapuches en Chile, Chibchas en la Amazon a peruana, Arahuacos en Paraguay, Aymarás en Bolivia, Calchaques en Argentina, y Octávalos en Ecuador, las mujeres simbolizaron el origen de la creaci n. Por ejemplo, en los mitos guaranes del Agua genuina y Nuestra Abuela. En el Agua genuina, la mujer representa la Madre universal, la gran diosa, s mbolo de la fertilidad; mientras que en el texto m tico de los Mby’a, la Abuela vive en el centro de la tierra y no ha sido engendrada por madre ni padre porque representa el misterio de la maternidad en el momento inicial de la historia del mundo130. El sistema agr cola andino colaps con la conquista espa ola, cuando muchos alimentos fueron relegados calificados como “alimentos de indios”, a pesar de que se trataba de importantes contribuciones alimentarias, todo lo cual devast la agricultura y produjo miseria y hambre. Por eso, Cieza de Le n escribi en 1550: 128 Urbano. Relación de las fábulas y ritos de los incas, 2008, p. 41. 129 Ib dem, p. 42. 130 Sara Beatriz Guardia. “Indigenous Cultures and Women: South America from Prehistory to 1000 CE.” Women History Dictionary. New York, Oxford University, 2007.

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