Sara Beatriz Guardia 65 Alcanzaba ese status por su uni n con el Inca que se realizaba en una ceremonia paralela a la entrega de la mascaypacha, “habrán de saber que el Ynga tiene una mujer principal y esta ha de ser de su deudo y linaje hermana suya o prima hermana suya a la cual mujer llaman ellos Piviguarni (...) y la gente común de tal mujer principal del se or llaman cuando ansi la entran a saludar (…) luna e hija del sol e sola reina amigable a los pobres (…) y esta tal se ora recib a el Ynga por mujer principal el d a que tomaba la borla del estado e insignia real”50. Las cr nicas la sindican como hermana del Inca, pero cabe destacar que el t rmino de hermana no tiene la misma connotaci n, puesto que “el parentesco andino, durante la poca prehispánica, coloca en la categora de “hermanos” a los parientes de una misma generaci n (primos por ejemplo, haciendo analog a con nuestras categor as de parentesco), y las generaciones se contaban a partir de un antepasado común”51. Según algunos cronistas, las Coyas ejercieron una forma de poder pol tico: Mama Raua Occllo Coya, madre del Inca Huáscar, le neg su permiso para casarse con Cusirimay Occllo por sentirse ofendida ante el comportamiento de su hijo. Betanzos se ala que a la muerte de Huayna Capac la madre de Huáscar le aconsej que aceptara los regalos de Atahualpa cosa que no hizo52. Cieza escribe que Huayna Cápac por intervenci n de su madre posterg su viaje a Quito53. Mientras que la Coya Mama Ocllo, Coya de Tupac Yupanqui, logr que no se castigue a los pobladores de Yanayaco54. Lo que s aparece de manera reiterada en las cr nicas es la condici n de sacralidad de la Coya al igual que el Inca. Cuando muri la madre de Huáscar, la Coya Mama Ocllo, las ceremonias se realizaron durante dos meses luego de lo cual: “...hicieron un bulto desta Mama Ocllo y pusi ronlo en su casa y pintaron una luna en el lugar donde estaba la cual quera decir que aquella se ora iba donde el sol estaba su padre y que era otra luna..”55. 50 Diez de Betanzos. Ob. Cit., 1987, p. 78. 51 Silverblatt. Ob. Cit., 1990, p. 47. 52 Diez de Betanzos. Ob. Cit., 1987, p. 210. 53 Pedro Cieza de Le n. Crónica del Perú. Segunda parte. Lima, 1985, p. 179. 54 Pedro Sarmiento de Gamboa. Segunda parte de la Historia General llamada Indica. Obras completas del Inca Garcilaso de la Vega. Madrid, 1962, p. 256. 55 Diez de Betanzos. Ob. Cit., 1987, p. 190.
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