Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 404 Coincidiendo con esta orientaci n, Eric Hobsbawm, plante que si se quera “ver” a las mujeres y a trav s de ellas imaginar una sociedad - incluso “otra” sociedad - era necesario remitirse a lo privado, lo social y lo cotidiano. En El mundo del trabajo, investig la iconografa de fines del siglo XIX y comienzos del XX buscando las más probables imágenes del hombre y la mujer. Concluye afirmando que “el olvido” de la historia de las mujeres es el olvido de las clases oprimidas, que al igual que las mujeres están menos documentadas. “Parece imposible excepto dentro de lmites muy estrechos, escribir la historia de un sexo particular separándolo del otro, del mismo modo en que es realmente imposible escribir la historia de una clase en particular separándola de la otra. En consecuencia, los mejores intentos para traer a las mujeres a la historia me parecen aquellos que se han ocupado del papel de la mujer en lo que es básicamente una sociedad de dos sexos”5. Por lo mismo, la construcci n de esta historia no puede estar centrada en el eje sujeci n - transgresi n, sino en el uso que se ha hecho de las diferencias sexuales a trav s de la historia. Y del análisis de una dominaci n que abarca miles de a os, que ha trascendido a las pocas y a los modos de producci n. Al poner el acento en las relaciones entre los sexos, la historia de las mujeres revisa un conjunto de problemas donde están incluidos elementos antes no estudiados, el tiempo, la violencia, el trabajo, el sufrimiento, el amor, la seducci n, el poder, “las representaciones, las imágenes y lo real, lo social y lo pol tico, la creaci n y el pensamiento simb lico”6. Para Jacques Derrida, hay que reemplazar la l gica tradicional practicada en las ciencias sociales por una nueva manera femenina de abordar el pensamiento crtico, siguiendo como se ala Scott, una l gica de investigaci n diferente a la aplicada en la historiografa tradicional. Es decir, rescribir la historia desde una perspectiva femenina, plantear nuevas formas de interpretaci n, y revisar conceptos y m todos existentes con el objetivo de convertir a las mujeres en sujetos de la historia, reconstruir sus vidas en toda su diversidad y complejidad, mostrando c mo actuaron y reaccionaron en circunstancias impuestas, inventariar las fuentes con las que contamos, y dar un sentido diferente al tiempo hist rico, subrayando lo que fue importante en sus vidas7. 5 Eric Hobsbawn. “¿Qu sentido tiene la historia?”. Análisis No. 143, 1988. 6 Michelle Perrot. Les femmes ou les silences de l’Histoire. Paris, 1999, p. XVI. 7 Anne P rotin-Dumon. El género en la historia. Santiago de Chile, 2000.
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