Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 399 Sin embargo, las mujeres pertenecientes a zonas rurales continúan con bajos niveles de educaci n. Según cifras del Instituto Nacional de Estad stica e Informática (INEI), la tasa de analfabetismo de la poblaci n femenina mayor de 15 a os en zonas rurales en el 2002 llegaba al 37,4%; en el 2005 fue de 14.4%; en el 2011 el 10.5%, y en el 2015, de 9%. As mismo, según el III Censo de Comunidades Nativas y el I Censo de Comunidades Campesinas (2017) en el Perú existen 9,385 comunidades, de las cuales 2,703 son nativas y 6,682 campesinas. La poblaci n ind gena está compuesta por 8 millones de quechuas, 603,000 Aymarás, y 299,218 indgenas que pertenecen a los 56 pueblos que habitan la Amazona, representando por tanto el 40% de la poblaci n peruana10. Sin embargo, hist ricamente los indgenas han sido considerados como una minora que se debe integrar a la sociedad nacional, atribuyendo a sus diferencias culturales y su lengua la causa de su supuesto atraso. Por ello, las mujeres indgenas son las más subordinadas y excluidas, porque a la dominaci n por g nero y clase, se incorpora la cuesti n tnica. Por otro lado, la escasa representaci n y participaci n de las mujeres en los sindicatos, representa un obstáculo para la realizaci n de reformas que las beneficien, a pesar de su creciente incorporaci n al mercado de trabajo. Tampoco existe en el Perú una legislaci n laboral que atienda las necesidades espec ficas de las mujeres como trabajadoras11. Se trata, además, en su mayor a de un trabajo informal y mal remunerado. Desde una perspectiva de g nero, la democracia debe contar con la presencia de las mujeres en la formulaci n de pol ticas públicas. La participaci n activa de la ciudadana como elemento de democratizaci n debe significar para las mujeres la apertura de nuevos espacios en la esfera pública donde actuar; es decir, como apunta Hannah Arendt12, la ciudadan a significa el espacio de construcci n de lo público donde los derechos se ejercen con responsabilidad y eficacia. Significa una nueva forma de hacer pol tica relacionada con los principios de autonom a, igualdad y democracia interna. Actualmente los intereses de las mujeres están poco representados en el Estado en t rminos de justicia social y equidad; tampoco 10 Chirapac: Centro de Culturas indias. Lima, 2000. 11 Paulina de los Reyes. “Mujeres Latinoamericanas a fines del siglo XX. ¿En busca de un nuevo contrato de genero?. En: América Latina; ¿Y las mujeres qué?. Suecia, Haina, 1998. 12 Hanna Arendt. La condición humana. Barcelona, 1993.

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