Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 390 los efectos de haber estado en público, y que, por a adidura y no s por que extra a raz n, se empe a en llamarse a s mismas: “mujeres modernas”1. El 17 de junio de 1956, las mujeres peruanas votaron por primera en elecciones generales donde fue elegido, Manuel Prado Ugarteche, Presidente de la República. Tambi n en esos comicios las mujeres llegaron por primera vez al Congreso en calidad de senadoras y diputadas para el perodo 1956-1963. De los 54 esca os del Senado, 1 le correspondi a una mujer: Irene Silva de Santolalla, Senadora por Cajamarca. Y, en la Cámara de Diputados, de 182 esca os, 8 fueron ocupados por mujeres: Lola Blanco de la Rosa Sánchez, Diputada por Ancash; Alicia Blanco Montesinos, Diputada por Jun n; Mar a Eleonora Silva, Diputada por Jun n; Mar a Colina de Gotuzzo, Diputada por La Libertad, Manuela Billinghurst, Diputada por Lima; Matilde P rez Palacio, Diputada por Lima; Juana Ubilluz de Palacios, Diputada por Loreto; Carlota Ramos de Santolalla, Diputada por Piura. Posteriormente, la Constituci n Poltica de 1979 estableci el voto universal, con lo que se ampli el sufragio para la poblaci n analfabeta. Con esta medida, un mayor número de mujeres pudieron ejercer sus derechos polticos. En esos a os surgieron organizaciones de mujeres de los sectores urbano-populares, que se movilizaron en pro de conquistas sociales ante la carencia de una pol tica de Estado favorable a las mujeres, la ausencia de reivindicaciones en los partidos, y en la institucionalidad pol tica. En 1991, se conform el Grupo Parlamentario de Mujeres con el objetivo de impulsar tres propuestas: Coeducaci n; Prevenci n de la violencia contra la mujer; y la Ley de Comisaras para las Mujeres. El Congreso Constituyente de 1993 aprob una Ley contra la Violencia Familiar, y la instauraci n del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social. En 1994, se cre la Comisi n de la Mujer en el Congreso; y en 1997 se implement el sistema de cuotas. As, en 1998, la Ley General de Elecciones estableci que los partidos polticos deban incluir en sus listas candidatas mujeres en un porcentaje m nimo del 30%, tanto en las elecciones internas de los partidos como en los procesos de elecciones generales, municipales y regionales. 1 Ettel de Lloc. “La mujer moderna”. Hora del Hombre. Lima, marzo de 1950.
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