Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 385 “A mi primera jefa en la revoluci n y en la amistad”. Recuerdo esa pl yade de muchachos entusiastas y capaces de hacer lo imposible por ayudar a sus compa eros de prisi n como Jorge del Prado y su hermano Julio. No sabes c mo desear a volver a ser joven para ir al Sexto, a Lurigancho y a todas las cárceles que fue para denunciar lo que denunci hace 50 a os pero que ahora ha adquirido contornos sombr os y criminales. ¿Y qu te ha dejado el amor? El amor me ha dejado muchas alegras y tristezas, pero sobre todo me dej dos hijas que siguen mis huellas y aún la superan. Es el mejor homenaje que puedo rendir a la memoria de su perecido padre, del cual estuve separada durante 26 a os y cuando supe que estaba enfermo fui a verlo. ¿A qu mujeres recuerdas más de esa poca? He conocido a muchas mujeres interesantes como Dora Mayer de Zulen, primera voz que se alz a favor del ind gena. Fue una mujer que no transigi , que vivi en una pobreza franciscana y que, cuando tuvo algo, lo entreg totalmente a los pobres. Nadie la recuerda hoy, quizá porque es mujer. Se habla de Tello, de Valcárcel, pero nunca se cita a Dora Mayer de Zulen. Yo siento la necesidad de repetir esos nombres, como tambi n el de Adela Montesinos, esa extraordinaria amiga, el de Mara Wiesse, una gran mujer, el de Blanca Luz Brun y Julia Codesido. Es curioso, las tengo tan presentes como si fuera ayer que las hubiera visto, y sin embargo siento tambi n que se las olvid pronto. En esta tarde que me he confesado, tú, Sara Beatriz, estás volviendo a darle vida a todos esos rostros inolvidables y fecundos. ¿Cuál ha sido tu principal virtud para enfrentarte a una sociedad tan conservadora? No creo que haya tenido virtudes, pero siempre he estado alerta frente a la luz roja que me avisaba de un peligro para mi conducta. Lo que me hizo agonizar, como dec a Unamuno, fue la lucha con mis creencias porque muri en m lo religioso, pero ha quedado ardiendo la m stica. Esa m stica que me hace seguidora de Cristo, de Francisco de Ass, que me hace defender la justicia. Si volviera a nacer volvera a ser comunista y a defender y luchar por los presos.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx