Sara Beatriz Guardia 379 Ya entonces Mariátegui había fundado el Partido Socialista En 1929 estando en Colombia luego de la gira por las Antillas, recib una carta de Mariátegui donde me invitaba a adherirme al Partido Socialista, que l acababa de fundar en Lima. Su carta era cordial y fraterna y me informaba de su posible viaje a Buenos Aires en busca de recuperaci n para su salud cada vez más deteriorada. Le contest a mi llegada a Costa Rica que a m entender, era urgente crear un partido con caracter sticas más nacionalistas, antioligárquico y antiimperialista, en cuyo empe o estábamos los militantes del movimiento aprista. Por entonces ya se hab a roto el nexo amistoso entre Jos Carlos Mariátegui y Haya de la Torre, sin que esto significara la existencia de ningún partido, pues el APRA contena planteamientos antiimperialistas y antioligárquicos, y no era todav a un partido sino un movimiento. Aprovechando su posible viaje a Buenos Aires, le sugerimos a Jos Carlos Mariátegui que vi ramos la posibilidad de un encuentro de deportados peruanos en Santiago de Chile. Me contest rápidamente que estaba de acuerdo y que posiblemente viajar a a principios de 1930. Desde San Jos iniciamos las gestiones para reunirnos todos los deportados en Santiago, y sin más tardanza nos abocamos a preparar el viaje. Como debamos pasar delante de la costa peruana tenamos que cuidarnos de la polica, y por eso obtuvimos de la fraternidad de los amigos de Costa Rica pasaportes falsos para evitar el enfrentamiento. Recuerdo que cuando llegamos al Callao no salimos de nuestro camarote, y ni siquiera dimos aviso a nuestros familiares para que no intenten vernos aunque lo hicieran con discreci n. Finalmente llegamos a Chile, all nos esperaba la inmediata prisi n debido a informaciones procedentes del Perú en las que se nos se alaba como peligros comunistas. Era la primera vez que yo estaba en Chile, y gobernaba Ibá ez, un dictador de mano dura. Mi única defensa fue declararme en huelga de hambre durante ocho d as. Luego de lo cual, y bajo promesa de no mezclarnos en la pol tica interna del pa s, nos pusieron en libertad. Pero Mariátegui no pudo realizar ese viaje... Desgraciadamente todo fue en vano porque a mediados de abril nos lleg la tristsima noticia del fallecimiento del Amauta, vctima de la enfermedad que lo aquejara desde los primeros d as de su vida. Muchas veces me he preguntado cuál habr a sido el resultado de una entrevista en Santiago
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx