Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 348 En las artes plásticas, la revista Amauta prioriz la producci n de artistas nacionales del movimiento indigenista, liderado por Jos Sabogal20 (18881956) en el que destacan Camilo Blas, Qu spez As n, Julia Codesido, Carmen Saco, Carlota Carvallo de Nú ez, Teresa Carvallo, y las hermanas Izcue, Elena y Victoria. A nivel internacional Amauta divulg el muralismo mexicano, el Futurismo ruso, a Emilio Pettoruti y a George Grosz. Mart Casanovas21 public dos artculos destacando la presencia de la pintora mexicana Juana Garca de la Cadena; y otra pintora, Laura Rodrguez, ilustr los poemas de Jos Mar a Eguren 22. La escritura femenina. Transgrediendo el mon logo masculino El movimiento poltico, social y cultural que signific Amauta, tuvo un componente femenino indiscutible. Estas mujeres que se enfrentaron al convencionalismo de la sociedad de entonces por lograr un espacio, adhirieron el proyecto socialista con un discurso definido y estatura propia. Poetas, educadoras, artistas, escritoras, periodistas, luchadoras sociales, todas comprometidas con un mismo anhelo de justicia social y equidad. Participaron en las tres etapas que tuvo la revista. La primera abarca del primer al noveno número, cuando la revista fue clausurada por el gobierno con la acusaci n de haber descubierto un “complot comunista”. La segunda etapa es del d cimo al 29 donde se anuncia la gravedad del estado de salud de Mariátegui, y su muerte. Ricardo Martnez de la Torre asumi la direcci n. La tercera incluye los números 30, 31 y 32. El número 30 estuvo dedicado al homenaje p stumo que le tribut la revista a Mariátegui con artculos de Mara Wiesse, Carmen Saco y ngela Ramos23.24En el número 31 s lo se public una carta sobre una exposici n de libros de mujeres24.25En el último número ya no existe presencia femenina. Es la d cada de la posguerra y del triunfo de la Revoluci n Rusa. En M xico caen asesinados Pancho Villa y Emiliano Zapata; Sandino lucha en Nicaragua; Gandhi se prepara a liberar la India, y los fascistas marchan a Roma. En el Perú, las intensas jornadas obreras por las ocho horas dan lugar a la organizaci n proletaria; surgen corrientes literarias y art sticas 21 Amauta. No. 24. Lima, Junio de 1929, pp. 76-78. 22 Amauta. No. 20. Lima, febrero – marzo de 1930, pp. 53-55. 23 Amauta. No. 30. Lima, abril-mayo de 1930. 24 Amauta. No. 31. Lima, junio-julio de 1930, p. 83.
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